Uno de los análisis más entretenidos de unas elecciones es intentar predecir su resultado, como en las próximas autonómicas de León y de Castilla.
Para ello hay varias herramientas, una es el “olfato político” pero eso ya tiene que ver más con la magia o con el arte que con los datos. Otra son las encuestas, que conllevan inevitablemente el cocinado de los resultados al gusto del comensal. Asi, las del CIS están al gusto del PSOE y las de los medios de derechas al gusto del PP. Luego, la realidad da el verdadero sabor del electorado, dejando, generalmente, muy mal sabor de boca, como por ejemplo, para la derecha en las encuestas de 2023, que daban a Feijoo la presidencia del Gobierno, incluso cerca de la mayoría absoluta o las decepciones del PSOE con las que le ha dado el CIS.
Aquí voy a usar otro procedimiento que se llamaría “extrapolación de resultados” en términos científicos, o en términos populares “cuando las barbas de tu vecino veas pelar…” , es decir en base a los resultados obtenidos en territorios y elecciones similares poder deducir lo que puede ocurrir en León. Para ello vamos a basarnos en los resultados de las recientes elecciones autonómicas en Extremadura y Aragón, territorios que por sus características pueden dar resultados similares a los de León.
Con Extremadura compartimos desde el País Leonés estar en la raya con Portugal, la zona más olvidada del desarrollo del Estado, y acumulamos todo tipo de indicadores negativos: despoblación, envejecimiento, desindustrialización, territorio de sacrificio y un largo etcétera. Y con Aragón también compartimos una estructura política similar entre fuerzas de izquierda y derecha, más un potente movimiento regionalista o nacionalista, aunque allí ellos tuvieron la suerte de alcanzar Autonomía y de estar situados en una ubicación privilegiada entre las cuatro regiones mas prósperas del Estado. El País Leonés también tiene una buena ubicación en el noroeste de la península, pero no tenemos Autonomía, así que hemos perdido esa ventaja geográfica.
Compararemos para cada partido los resultados de las recientes elecciones autonómicas en esos territorios en 2025/26 con las elecciones autonómicas anteriores en 2023 para intentar deducir lo que puede ocurrir en León en 2026.
El PP perdió en las últimas elecciones un 3,3 % de votos en Aragón y un 5,5 % en Extremadura por lo tanto es seguro que aquí perderá al menos esa cantidad. En León podemos suponer que será mayor porque llevan gobernando 40 años y con un desgaste aumentado, además hay un indicador muy relevante y es la defenestración total de Suárez Quiñones. Eso quiere decir que el desgaste que tiene el Partido Popular en León, según indican sus propias encuestas internas, tiene que ser tremendo, tanto como para sacrificar a uno de sus consejeros estrella. Podemos deducir entonces, que pierda un mínimo del 10% de los votos y con lo cual, los 56 mil votos que obtuvieron en 2022 se quedarían en 50 mil en 2026.
Por parte del PSOE, el desgaste ha sido mucho mayor, ya que en Extremadura ha perdido el 44 % de los votos y en Aragón el 20% de los votos con respecto a 2022. En León por tanto es fácil deducir una bajada considerable. Aquí se agrava, dado que el PSOE también es un enemigo de la autonomía leonesa y está claro que desde el Estado, Sánchez no ha hecho nada de nada por aminorar nuestro declive económico: es previsible que pierdan más que el PP, al menos un 15%, con lo que sus 64 mil votos de 2022 quedarían en unos 54 mil.
En tercer lugar aparece VOX, que aglutina el voto del descontento y protesta al sistema, ignorancia política y egoísmo social, que ha tenido un crecimiento considerable tanto en Aragón (55%), como en Extremadura (81%) pero a diferencia de León, en Extremadura partían de un 8% para llegar al 17%, y en Aragón partían de un 11% y llegaron al 18%. En León ya parten del 18%, por tanto su crecimiento no puede ser tan considerable como en esas otras dos autonomías ( en el Estado está en el 20% de votos) pero aún así atrapará votos de juventud manipulada por las redes sociales y de derechistas radicalizados. Así que es fácil que suba un 10% pasando de 34 mil votos en 2022 a 38 mil votos ahora.
Y finalmente llegamos a los cuartos partidos en esos territorios que aglutinaron el voto alternativo a los tres partidos sistémicos: en Extremadura fue la izquierda quien tuvo un considerable aumento, ya que subió un 49 % y en Aragón fue la Chunta Aragonesista que aglutinó el voto progresista y regionalista, subiendo el 87 % en votos. En León será UPL quien aglutine ese voto de protesta positiva y constructiva frente a la destructiva de VOX. Esas subidas dieron unos porcentajes de voto finales en Extremadura del 10% para la izquierda y en Aragón del 9,7 % para la Chunta. En León UPL parte de un resultado más alto, el 21%, luego no puede subir tanto como ellos, pero sí que es previsible un aumento del voto porque al ser un partido bisagra o multi comprensivo, más centrado en los problemas de León que en los ideológicos, sí que puede atraer votos de todos los partidos y fácilmente puede subir al menos un 15%, pasando de los 47 mil votos de 2022 a unos 55 mil votos.
A este análisis netamente electoral habría que añadir la fuerza de los candidatos, así mientras que UPL presenta a una mujer joven, elocuente y eficiente gestora, que ha arrasado al PP en el corazón del caciquismo agrario leones en El Páramo, el PP presenta como candidato a los mismos ´señorones´ que ha venido presentando desde hace 40 años, llámense Lucas, Herrera o Mañueco; el PSOE a un señor de Soria que nos desconoce por completo y además nos ofende gratuitamente con un chiste burlándose donde más nos duele: en el menosprecio que sufrimos en esta autonomía. Y en VOX, su candidato es Abascal, aquí da igual que presenten a una escoba o a un premio Nobel (bueno, ellos no saben qué es eso) y han elegido de número uno nada menos que al señor que hizo quebrar al Club Balonmano Ademar (Vaya!, hubiera sido mejor elección la escoba).
La conclusión del análisis es que el más votado será UPL, que se llevará seguro 4 diputados, el segundo o tercer lugar será para PSOE o PP y, según quien gane de los dos, uno se llevará 4 diputados y el otro 3, y en cuarto lugar VOX que repetiría sus dos diputados.
Bonus track: ¿Podría UPL aspirar al quinto diputado? Pues difícil, pero no del todo imposible, manteniéndose PP y VOX con el resultado anterior exigiría dos nuevas condiciones: en primer lugar, una considerable subida de UPL, atrayendo al votante nuevo y al proveniente del desgaste del PSOE que les hiciera llegar a un crecimiento del 35 %, -que aún es menos de lo que creció la izquierda en Extremadura o en Aragón- y, en segundo lugar, una bajada mayor del PSOE, del 20% o más, que también es menos de lo que bajó en esas dos regiones.
Este es un análisis basado en datos, y no hay que olvidar que el voto autonomista está en alza, como se ha visto en Aragón, y anteriormente también en las elecciones autonómicas de Galicia y del País Vasco.
Lluis Nel Esteban Gutiérrez es economista y vicepresidente de Conceyu Pais Lliones