EL PROBLEMA
Desde finales de 2011 el servicio público de transporte de la línea estrecha León Bilbao es deplorable. Durante 14 años no hubo ningún plan para que esa situación mejore; solo informaciones de ministros y responsables de Renfe o Adif que finalmente han resultado falsas y dilatorias, soportadas en silencio por las autoridades locales leonesas. Los viajeros, en su mayoría usuarios habituales de este tren, lo abandonan progresivamente porque no llega a la estación en el centro de León, por el trasbordo a 2 km de la capital y por las deficiencias del servicio.
NOVEDAD EN 2025
A finales de 2025 el Ministerio de Transporte, a través del Secretario de Estado Sr. Santano, hizo pública su intención de terminar las actuaciones de reforma comenzadas en 2010 en las cercanías de la capital, poniendo un autobús que circule sobre la traza de las vías entre el apeadero de La Asunción y la estación en el centro de León, sustituyendo al autobús que desde 2011 circula por las calles de la ciudad. Ese plan sería un paso más para que el tren no llegue nunca a la estación de León.
Esa "solución" solo es un poco mejor que lo padecido desde 2011 y mucho peor que el servicio que durante muchos años se daba hasta esa fecha; es inaceptable para los viajeros habituales de la línea pues no evita el trasbordo en el apeadero de La Asunción, que es la causa de los retrasos, del aumento de la duración de los trayectos y del abandono progresivo de este servicio público por los viajeros. Y si fuera una solución "provisional", sería inoportuna sin saber cuál es la solución definitiva con detalles y plazos.
Es la primera vez que el Ministerio ha comunicado que no se cumplirá lo planificado en 2010 y que fue pactado con el Ayuntamiento de León. El motivo que se arguye es que el número de viajeros no justifica la compra de los trenes necesarios que se previeron en aquel plan.
Pero una parte de los viajeros importante ha abandonado el uso del tren desde 2011, porque el servicio ofrecido no les conviene, por la existencia del trasbordo y por la mala calidad del servicio. Sin embargo lo necesitan. Además, el Ministerio no ha considerado el gran valor de ese servicio público de transporte para quienes habitan las localidades de la cuenca del Torío y de la montaña oriental de la provincia y también para evitar la despoblación en esa amplia zona.
Ha quedado claro que la intención del Ministerio es que la línea de tren no pase del apeadero de La Asunción y que los 2 km entre él y la estación de Matallana se completen con un autobús, por las calles como ahora o sobre las vías. Con ese plan el tren no llegaría nunca más a la estación de Matallana. Se desconoce si este nuevo plan ministerial fue decidido sin que la Diputación ni el Ayuntamiento de León intervinieran en él y si fueron o no informados.
Después de sus intensivas protestas de los últimos meses, los viajeros esperan que el Ministerio retire su propuesta de autobús circulando sobre las vías en los 2 km que hay entre La Asunción y la estación en León. Si es así, la situación volvería a estar como a finales de 2011: sin conocerse un plan y un plazo para terminar las reformas detenidas en 2011.
¿QUÉ SE PUEDE HACER?
Asalta la tentación de decir que nada, teniendo en cuenta la actitud de los responsables políticos leoneses durante los últimos 14 años, conviviendo con el problema como si no existiera. Pero sí se puede hacer algo para asegurar el futuro de la línea de FEVE, mejorar su servicio y volver a hacerlo útil para más de 30.000 leoneses que viven cerca de su trayecto, más los de la capital, y también para que esta línea sea atractivo para amantes del viaje, a condición de mejorar notablemente la calidad del servicio. Hoy es imprescindible y urgente hacer:
POLÍTICA.
Resolver los problemas que surgen en los servicios públicos y en la convivencia es un trabajo obligado de los representantes políticos elegidos.
En nuestro problema concreto es evidente que al afectar a los ciudadanos de la capital y en más medida a quienes viven en los ayuntamientos por los que pasa el tren, corresponde a la Diputación provincial y al Ayuntamiento de León preocuparse de resolver el grave problema que surgió en 2011 al ser abandonados los planes de reforma en un tramo cerca de la capital.
Desde 2011 la verdadera actividad POLÍTICA necesaria en este caso solo la están haciendo los afectados; sus manifestaciones y sus peticiones de ayuda, reforzadas desde la constitución de una “Plataforma para la defensa de Feve” han sido y siguen siendo intensas y continuadas pero no han conseguido una contestación por parte del Ministerio de Transportes; que eso no haya sucedido se explica porque la Diputación y el Ayuntamiento de León no han respaldado a los ciudadanos, incumpliendo sus obligaciones POLÍTICAS, porque su intervención es imprescindible para llegar a resolver el problema.
La Plataforma en Defensa de FEVE se formó hace más de un año en los pueblos de la montaña oriental naciendo del hartazgo de sufrir un servicio de transporte inaceptable y de un silencio vergonzoso sobre el futuro de la línea. La Plataforma ha conseguido sacar a la luz el problema con manifestaciones públicas muy concurridas, reuniones con autoridades y políticos y otras muchas gestiones. También un cortometraje ha difundido el problema en nuestra provincia y fuera de ella. La Plataforma está haciendo el trabajo POLÍTICO que corresponde a los representantes públicos elegidos por los leoneses.
Los ciudadanos no pueden entender que la Diputación y el Ayuntamiento se mantengan en silencio en esta situación. Quizás creen que no interesa a nuestra provincia que la línea de tren vuelva a ofrecer el servicio que daba hasta 2011. Si es así deberían decirlo públicamente.
Falta un trabajo POLÍTICO conjunto Diputación-Ayuntamiento de León.
En los 14 años que este servicio público de transporte está en situación inaceptable ni la Diputación ni el Ayuntamiento de León han "cogido el toro por los cuernos"; hacerlo, habría sido estudiar el problema, valorarlo y hacer una gestión decidida y comprometida ante el ministerio de Transporte del gobierno de turno. Pasaron siete años de un gobierno del PSOE y otros siete del PP, pero nunca se ha producido una actuación de las dos instituciones leonesas exigiendo una solución para la situación "provisional" del tren de Matallana que dura más de 14 años y que está provocando su abandono por los viajeros.
Es necesaria una ratificación conjunta de la Diputación y el Ayuntamiento leoneses sobre la necesidad social de este transporte público seguida de una exigencia al Ministerio de Transporte.
Ese mensaje de las dos instituciones leonesas no existe aún y sin él esta línea de tren corre un grave peligro porque, tal como está, seguirá siendo abandonada por el Ministerio y también por los viajeros.
Es urgente que La Diputación Provincial y el Ayuntamiento de la capital argumenten conjuntamente la necesidad y el valor de la función que tiene la línea de Feve para la movilidad entre los pueblos del valle del Torío y de la Montaña oriental y León y su importancia para evitar la despoblación de esas zonas. Ambas instituciones deben liderar la defensa de los intereses que afectan a los ciudadanos de los pueblos afectados y de los vecinos de la capital, apoyados también por los ayuntamientos por donde pasa el tren, afrontando sus obligaciones POLÍTICAS.
Esa argumentación debe tener en cuenta los intereses que confluyen: la movilidad entre los pueblos y la capital y la de los barrios de León por donde pasa el tren; también situaciones que ya se vislumbran: atascos en la continuación de la calle Mariano Andrés y las dificultades que produce el paso a nivel en el límite entre León y Villaquilambre. La UE ayuda a suprimir los pasos a nivel a través del programa "Conectar Europa".
En cuanto a las necesidades del servicio de viajeros, estos saben bien qué es necesario: que el tren llegue a la estación de León sin trasbordo; la Plataforma de Defensa de Feve lo está gritando sin parar y cada sábado junto a la estación de Matallana. ¿Cuándo lo gritarán la Diputación y los Ayuntamientos afectados?
CUÁNDO SE DEBE ACTUAR.
Hoy no hay aún un plan del Ministerio para esta línea de tren que satisfaga las necesidades de los leoneses. Es el momento de actuar para conseguir acabar con una situación que amenaza el futuro de nuestro "tren de Matallana". Es urgente, pues a los 14 años de silencio, mentiras y espera no pueden seguir otros tantos sin un servicio digno; el abandono del tren por los viajeros y la despoblación de las zonas por donde pasa resultarían impulsados.
QUIENES DEBEN ACTUAR::
La Diputación y el Ayuntamiento de León HACIENDO POLÍTICA, como representantes de los ciudadanos especialmente afectados. En sus manos está el futuro de nuestro tren de Matallana. Sin una decidida defensa de ese transporte público por su parte, cualquier ministerio de cualquier gobierno entenderá que no es necesario ni importante. Los tristes resultados obtenidos hasta ahora lo confirman. Es preciso que las dos instituciones entiendan y valoren lo que piden y necesitan nuestros pueblos y pongan manos a la obra sin más pérdida de tiempo.
Los Senadores por León, que ostentan una representación territorial y tienen la función de defender los intereses de nuestra provincia, deberían apoyar activamente la actuación de la Diputación y el Ayuntamiento de León; también los diputados y procuradores leoneses tienen obligación de defender los intereses de los ciudadanos que los eligieron.
¿Les moverá a actuar ver este servicio público de transporte en vías de desaparecer?