El pueblo de Olleros, hace veinticuatro años, salió a la calle en búsqueda de oxígeno, porque se le cerraban las minas, que era entonces el único medio de vida para él y para tantos hermanos que había acogido en un largo periodo de más de cien años, viendo ya que con dicho cierre se le trancarían otras puertas en un futuro no lejano.
Con aquel inicial acontecimiento, comenzó en este pueblo de Olleros, del Valle de Sabero y de toda la Comarca un largo Vía Crucis, de una tortuosa, difícil y empinada subida, en que por medio del camino de la vida viene perdiendo a abuelos exmineros, a padres y madres que han tenido que emigrar ante la falta de puestos de trabajo prometidos e incumplidos en su día.
Y últimamente, se nos anuncia casi otro cierre, por no decir una muerte anunciada, al quedar el Cra de Olleros con treinta y cinco niños que todavía son la savia y la alegría de nuestros pueblos y, verse en la actualidad, ante una escasa e insuficiente dedicación escolar, y consiguientemente ante la amenaza de un posible y no lejano cierre del colegio.
Ante aquel cierre súbito del treinta y uno de diciembre de mil novecientos noventa y uno,y ante los cortes, recortes y cortapisas que se vienen aplicando a los ‘colegios y aulas rurales’ hoy en día, sospechamos y tememos que estamos abocados a otro momento tan doloroso y no más esperanzador que aquel.
Por eso, salimos de nuevo a la calle los vecinos de Olleros, y desde nuestra solidaridad y pedimos para nuestros hijos y para todos los niños «un pan de cultura apropiado, digno e igualitario» que también contemple las necesidades sociales y doloridasde nuestras zonas rurales.
Los padres y madres de los treinta y cinco niños del Cra de Olleros se están encerrando en el Colegiodía y nocheygritan con voz insistente de esperanza y de dolor de madre, de que quieren seguir caminando, venciendo las dificultades y viviendo en este hábitat rural, al mismo tiempo que proporcionando a sus hijos el «alimento cultural y necesario» que exige una educación integral, que tenga en cuenta la igualdad de oportunidades de todos sin criminación alguna.
Los niños con cara infantil y de esperanza, nos repiten a padres y vecinos, que quieren seguir estando en su aula respectiva de su grupo y no verse sumados a una fila de espera para ser atendidos en la medida en que la profesora pueda o les llegue el momento de recibir la lista de deberes.
Reconocemos que la situación de los ‘colegios rurales’, la realidad concreta y variada de nuestros niños, la diversidad de cursos y niveles en estos colegios de zonas rurales no puedan contar con un profesor o con un tutor por curso.
Perocreemos, que ante esta situación, que nos está tocando vivir en nuestra sociedad de movimiento y cambio, no debe hacernos volver al pasado de escuelas unitarias.
Por solo pedimos, que al menos, se puedan mantener estos colegios y aulas en zonas rurales con un profesorado suficiente que pueda atender de forma digna y satisfactoria a todos los niños desdeuna plena ‘igualdad de oportunidades’.
Creemos que esta lógica de vida hará que nos sintamos todos más cercanos, más unidos y más hermanos, al poner los medios al servicio de todos y también de los más necesitados.
El pueblo de Olleros, de nuevo, sale a la calle
17/10/2015
Actualizado a
16/09/2019
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