Dependencia y cuidados

Elena Blasco Martín
19/12/2025
 Actualizado a 19/12/2025

Mediado diciembre, el Pleno del Congreso dio luz verde a la tramitación del Proyecto de Ley de atención a las personas en situación de dependencia.  Es un texto que viene a modificar, para mejorarla, la Ley del año 2006 que creó el Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia (SAAD). Era necesario entrar en ello porque los años y el rodaje han puesto de relieve las carencias de aquella ley y la realidad del país exige obligatoriamente avances. Prestaremos atención a lo que dé de sí el trámite y analizaremos el resultado final.

Mientras tanto, conviene empujar a favor de ciertas reformas imprescindibles en esa materia, de las cuales citaremos aquí algunas: la regulación del copago entre administraciones, la calidad del empleo de las personas que prestan los servicios profesionales, recursos suficientes para que los ayuntamientos puedan gestionar de forma adecuada la ayuda a domicilio, pisos compartidos o viviendas colaborativas para personas con necesidades de apoyo, eliminar incompatibilidades entre tipos de prestaciones, reconocer la teleasistencia como un derecho subjetivo universal, facilitar productos de apoyo para la autonomía personal en régimen de préstamo o cesión temporal,  etc.  No  es  poca  cosa.  El  trabajo  del  Ministerio  de  Derechos  Sociales, Consumo y Agenda 2030 tiene tarea de costura por delante. Reclamamos que también empleen la aguja y el hilo los grupos parlamentarios.

Porque todo esto de lo que hablamos tiene mucho que ver con una debida y necesaria estrategia de cuidados. Sobre este asunto, la Confederación Sindical de CCOO lanzó en febrero de 2025 el documento titulado ‘100 medidas para un pacto integral y estatal  de  cuidados’,  que  conviene  releer  y  que  insistía  en  cuestiones  básicas:  el derecho a los cuidados profesionalizado, los derechos laborales de las personas que cuidan, el Estado como garante de unos servicios públicos de calidad y su gobernanza, la conciliación corresponsable, eliminación de la segregación de género en los empleos y su cualificación. Son asuntos que conviene tener muy presentes siempre, pero más ahora  cuando  se  abre  un  largo  ciclo  electoral y  hay  fuerzas, no  sólo  de  extrema derecha, que abanderan la reducción del estado de bienestar. El voto importa también en esto.

Y  más  aún  en  una  provincia  como  la  leonesa,  cuya  población  envejecida requiere atención y cuidado. Lo requieren y lo merecen. De ahí que este sector de los cuidados sea, a nuestro modo de ver, capital para la generación de empleo en nuestro territorio. Pero no a cualquier precio ni a costa de las personas trabajadoras o usuarias de esos servicios. Habrá que leer atentamente los programas electorales y actuar en consecuencia, porque no olvidemos que más tarde o más temprano, cuidaremos o seremos  cuidadas.  Nos  jugamos  nuestro  presente  y  nuestro  futuro,  nos  jugamos nuestro estado de bienestar.

Elena Blasco Martín es Secretaria General CCOO León

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