Ahora salgo yo a cantar distinto

Carmen Pastor
07/02/2016
 Actualizado a 31/08/2019
Como mis compañeros de fatigas, me he levantado el viernes, 5 de febrero, exhausta de una semana de trabajo y de tanta injusticia, pero con ese ánimo que imprime el atisbar ya el fin de semana. De repente, los ojos aún medio cerrados se abren como platos y se amarga el café con el ‘publirreportaje’ del alcalde de Villaquilambre en distintos medios de comunicación. Resulta que hizo un desayuno informativo... ¿para informar de qué? Pues, por lo visto, de que los servicios municipales siguen su cotidiano quehacer, y me consta que gracias –y algo conozco del asunto– al trabajo y creatividad de los funcionarios; no, desde luego, al impulso y criterio político de los concejales que los dirigen. Así pues, tiró el alcalde nuevamente de fondo de armario y volvió a vender la inminente inauguración del campo de hockey, que anda ya por la décima o undécima inauguración (una artimaña simplona que el cachorro ha aprendido de otros peperos de renombre) y reanunció inversiones, como el nuevo tanatorio, que poco le deben a su gestión, puesto que todos sabemos que se trata de una obra de la empresa mixta Serfunle.

S.A. También «informó» que está trabajando en el nuevo presupuesto municipal (la noticia hubiera sido reconocer que ni eso hace), pero, eso sí, aprovechó para reprochar a la oposición, y especialmente a los concejales que antes formábamos el grupo municipal de Ciudadanos, nuestro poco talante negociador. Pero, señor mío, ¿negociar qué?, ¿cuándo ha presentado usted a estos «malvados» de la oposición un borrador de presupuestos sobre los que negociar? Pues se lo digo yo: Nunca.

Con el coraje político y la voluntad negociadora que a usted le caracterizan, ha preferido prorrogar los presupuestos y ahorrarse el esfuerzo de tener que reunirse con los demás grupos políticos, así puede compatibilizar mejor sus dos cargos públicos, importándole poco las consecuencias que se derivan para Villaquilambre de funcionar con presupuesto prorrogado; consecuencias graves porque la parte que no se prorroga es la inversión, salvo que se financie por ingresos finalistas, es decir, subvenciones. Así, no pueden prorrogarse las inversiones que se presupuestaron con recursos propios (vestuarios del campo de El Ejido, mejoras en las instalaciones deportivas, obras en el frontón de Navatejera…) aunque ya fueran aprobadas el pasado año. El alcalde que reprocha poca voluntad negociadora a la oposición, por no tener que negociar con ella prefirió perjudicar a los vecinos en pro del ordeno y mando.

Pero ahora sí; ahora que alguien ha hecho muy bien sus deberes para alejar de Manolo García la espada de Damocles de una moción de censura, expulsando de forma arbitraria e injusta a los concejales de C’s, del partido y, según pretenden, del grupo municipal; ahora que ya no tiene que negociar con nadie –o eso cree– ya puede el alcalde desayunar tranquilamente con los medios de comunicación para informarles de que va a trabajar en los presupuestos y, de paso, acusar a la oposición de no tener voluntad negociadora y, para que no falte nada (porque esta gente cree que si alguien parece estar caído, hay que pisarle) vender como electoralismo su justa y necesaria lucha por el colegio Los Adiles.

Ya está Manuel García bien sentado a lomos de su penco, ya puede cabalgar tranquilamente por su feudo: hora de hacer un desayuno desinformativo.

Carmen Pastor es concejala del Ayuntamiento de Villaquilambre
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