La 40ª Semana Cultural de Olleros y nuestra tercera reconversión

Juan Carlos Álvarez
10/05/2026
 Actualizado a 10/05/2026

Estos días se ha celebrado la Semana Cultural de Olleros de Sabero, un evento único en nuestra provincia que este año ha llegado ya a su 40ª edición, por lo que es difícil aportar algo que no se haya dicho de este verdadero milagro convertido en símbolo de lo que somos los valsaberenses.

Olleros, el Valle de Sabero en su conjunto, está hecho de esfuerzo. Las generaciones que nos precedieron, primero como humildes ganaderos en la superficie de esta dura montaña y más tarde como mineros en su interior, emplearon sus vidas en sacar adelante a sus hijos, casi siempre con una abnegación y generosidad sin límite, siempre con el deseo darles un futuro mejor.

Y así en el siglo XIX se produjo nuestra primera reconversión, desde una pequeña comunidad ganadera a una siderúrgica, para poco más tarde ver cómo se producía una segunda reconversión que dio lugar a un siglo de minería durante el cual miles de personas forjaron una comunidad próspera y familiar en aquellos tiempos en los que Hulleras de Sabero producía a tres relevos y los colegios estaban llenos. Algunos de aquellos niños y niñas, de entre los cuales podríamos destacar a no pocos que terminarían convirtiéndose en importantes escritores, profesores y profesionales, fueron pioneros de la tercera reconversión de nuestro Valle: la que debe llevar a convertirnos en un lugar de cultura y conocimiento dentro de la montaña leonesa.

Me gusta imaginar que cada una de las piedras que por millones fueron extraídas del Pozo Herrera por nuestros padres y abuelos son en realidad palabras o ideas, materia prima de la que año tras año toma protagonismo en la Casa de la Cultura de Olleros y encuentra un orden para la tercera reconversión del Valle.

La constancia de la Semana Cultural de Olleros, atravesando año tras año los momentos más duros del cierre de la minería, podría verse como una especie de Sísifo transmutado en cura de pueblo. Yo sin embargo, al hilo de lo que el pasado jueves nos explicaba Ana Isabel Martínez y sus 106 ascensiones al Naranjo de Bulnes, prefiero ver a Don Manuel Fresno como un obstinado sherpa convencido de que cada año, cada Semana Cultural, representa una oportunidad para organizar otra expedición hacia el conocimiento.

Esta 40ª edición, este justificado orgullo que debemos sentir los valsaberenses, no debe sin embargo hacernos olvidar que debemos seguir mirando hacia adelante, que la verdadera cultura –también por supuesto la minera, o acaso especialmente la minera– consiste en un espíritu de mejora, en asumir la responsabilidad personal sin victimizarse, en un extraordinario amor por la familia, en aplicar los valores del trabajo, el esfuerzo y el compromiso hasta las últimas consecuencias, en mirar hacia el futuro más que hacia el pasado.

Entender eso es esencial para comprender de dónde venimos, lo que en realidad somos y hacia dónde debemos seguir caminando: gracias Don Manuel Fresno, parroquia y pueblo de Olleros, vamos a por otras 40 ascensiones.
 

Juan Carlos Álvarez es alcalde de Sabero

 

Semana Cultural Olleros de Sabero (Calos Kubala)
Semana Cultural Olleros de Sabero (Calos Kubala)
 
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