Anadamos estalentaos con la visita del Papa, que es de León (capital, imagino)y queríamos aportar nuestro granito de arena, de la playa de Gijón por supuesto, que la tenemos guardada de cuando fuimos de excursión con la catequesis, que no todo van a ser filminas de la vida de Jesús el de Nazareth.
Primero le queríamos pedir un encuentro con Vitalino el de Genicera, que es Papa pero fijo discontinuo, a tiempo parcial;es decir, ejerce de Papa todos los años en la diana del Santísimo Cristo de la Paz y, a mayores, repite cada año el milagro de hablar idiomas que no conoce, a partir de las cinco de la mañana en punto, cuando comienza a recitar en latín largos textos pese a no saber nada de ese viejo idioma ni haber pisado seminario alguno.
Dicen las malas lenguas que por los inviernos se dedica en las largas noches de nevada a estudiar los textos de un libro que le regalaron a escondidas. Como si el resto de los milagros no tuvieran su trastienda.
No creemos que en sus visitas por el mundo tenga León muchas más oportunidades de reunirse con colegas. Allá él.
Por otra parte, a mayores, tenemos ‘cantadores de las bondades’ de la visita, que es un oficio que ya teníamos contratado de cuando venían los señores obispos a confirmar a los bautizados, era un día de fiesta y preparábamos a uno que tuviera buena voz y recibiera a su ilustrísima. El tío Juan de la Caldera pasaba la semana ensayando en el corral y cuando se bajó don Almarcha gritó:
- ¡¡¡Viva el Obispo de la Dieciséis!!!
Le riñeron de todas partes —«de la Diócesis, animal», le repetían— y él no se vino abajo, tiró del repertorio de enseñanzas de cuando iba la escuela, que los miércoles había catecismo, y gritó aún más alto.
- ¡Viva el fundador de la Iglesia Católica!
Hasta don Almarcha, que mandaba mucho, se atuvo a razones y le dijo, en bajo eso sí: «No tanto, no tanto».
Pues ahí lo tenemos, a disposición de la organización y a mucho mejor precio que mi anterior amo les puso por sonorizar —con hormigoneras, imagino—la anterior visita de otra Santidad a Valencia. Además
¡Viva León! está ensayado