La Sobarriba, junto a la capital, es una comarca leonesa discreta, desconocida casi, con pueblos minúsculos, en los que algunos leoneses han adquirido casas, como retiro y descanso, pero con un paisaje montuoso y suave, que deriva hacia las aguas del Porma, en una ladera levemente accidentada, en la que, hasta ayer mismo, las gentes campesinas han ido desarrollando su labor en el transcurso de su existencia.
La Sobarriba está muy vinculada con la Virgen del Camino, debido a antiguos votos y, debido a ello, a antiguas prerrogativas de tal comarca respecto a tal santuario, estudiado todo ello por el profesor Antonio Barreñada, que conoce muy bien el mundo de ese deporte, antiguo y autóctono, que son los aluches.
Hemos conocido y conocemos gentes de La Sobarriba, con las que hemos departido y seguimos departiendo conversaciones para conocer su cultura tradicional campesina. De Tendal, era nuestro amigo Lucio, ya fallecido. En Villavente, Clemente, también nuestro amigo, investigador de aspectos de su pueblo.
En su momento, descubrimos en Villaseca de la Sobarriba, en una de las varias charlas que dimos en el pueblo, organizadas por vecinos del pueblo y para todo el vecindario, el rito de ‘La Pajarona’ de Paradilla de la Sobarriba.
Nos puso en su pista don Jacinto, un canónico de ese pueblo. Completamos nuestra información sobre tal rito carnavalesco, propiciador de la fecundidad del cereal y consistente en una dramatización ritual, hablando con varios vecinos del pueblo, especialmente con Gaudencio, anciano que se acercaba casi a los cien años. Y lo publicamos en nuestro libro sobre ‘Teatro popular’ de la provincia de León.
El efecto que provocó nuestro interés por ‘La Pajarona’ y nuestra publicación de tal rito carnavalesco en el libro indicado fue que un grupo de vecinos del pueblo se hayan decidido a representar tal rito, haciendo que cobre un nuevo auge.
Así como otras comarcas leonesas están muy prestigiadas y estudiadas, desde el punto de vista de su cultura tradicional, de su etnografía, la cultura tradicional de La Sobarriba está aún por explorar. No se ha indagado mucho en ella.
En Villalboñe, recogíamos el siguiente dictado tópico: «Viva Villalboñe, viva, / aunque nunca ha visto río; / pues se crían buenas mozas, / buenos claveles y lirios». Nos recitaba tal dictado tópico, allá por febrero de 2015, la señora Natividad de la Puente, entonces con 82 años.
También de La Sobarriba, proceden otros dictados tópicos, que nos hablan, no sin cierto gracejo, de las gentes de algunas de sus localidades: «En Corbillos, los ladrones; / Valdelafuente a escuchar; / los cornudos de Arcahueja / salen todos a mirar; / San Felismo, parajismo; / Paradilla, la escudilla; / Villaseca, la caceta…». Y, así, hasta ir dando la vuelta a varios pueblos más, para caracterizarlos, ya sea con una pincelada de ironía, o ya con alguna referencia a sus quehaceres.
Pero ese gracejo que se cuela entre no pocos versos de los dictados tópicos aparece, en La Sobarriba, en algunos otros de los que hemos recogido, como ocurre en el que dice lo siguiente: «Corbillos, mata grillos; / Valdelafuente, culo caliente, / gallina gorda, / pata de misericordia; / Arcahueja, burra vieja; / mostajas, en Golpejar…», en otra deriva que abarca otros varios pueblos.
Tiene un gran interés recorrer los pueblecitos de La Sobarriba, acunado en un paisaje suave, en ladera, de valles y montes. Es el León campesino y humilde, sin el prestigio y la publicidad de otras comarcas, pero con encanto de que, aunque moribunda, también en estos pueblos se les pueden tomar el pulso a las culturas campesinas.