Angel Suárez 2024

Sospechas y presunciones

06/06/2026
 Actualizado a 06/06/2026
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Tiene gracia leer a los columnistas del régimen ahora que se pone de manifiesto que el Gobierno, el PSOE y todo lo que tocan, es una sentina de corrupción. Dejo fuera de crítica a los que defienden a los imputados por simple y sincero agradecimiento. Hay varios en León que deben directamente a Zapatero puestos vitalicios, cómodos y bien remunerados. Es encomiable que den la cara por él en estos momentos en lugar de evitar semejante ridículo.

Al margen de esta categoría están los que han abandonado temporalmente su condición de opinadores políticos para escribir sobre metafísica hasta que alguna noticia les permita volver a meterse con el PP y Vox.

El resto es el grupo de los valientes, los que defienden a los corruptos utilizando los dos argumentos que emanan de Ferraz: el de la conspiración de policías y jueces de la extremísima ultraderecha; o el de la manida presunción de inocencia.

El primero cae por su peso. El levantamiento del sumario del caso de la cloaca demuestra que la única conspiración la urdieron los socialistas con el fin de conseguir la muerte profesional y civil de cualquier juez, policía o guardia civil que se encontrase con algo que pudiera molestar al líder supremo; es decir, con el fin de desmontar el Estado de Derecho.

Lo de la presunción de inocencia es un poco más complejo, pero sólo un poco. En efecto, en España no se puede condenar a nadie que no haya pasado por un proceso judicial con todas las garantías en el que se haya probado la comisión del delito, hasta entonces debe presumirse que es inocente. España, pese al PSOE, aún no es Venezuela, China, Cuba ni Corea del Norte.

Ahora bien, la presunción de inocencia no significa que cuando durante una investigación se han recopilado pruebas tan claras como los audios que emiten los medios cada día, donde escuchamos a los imputados delinquir con entusiasmo y fruición, o como determinados registros y documentos, la presunción de inocencia no le obliga a usted a hacerse el ciego y considerarlos beatos hasta que les condenen; al contrario, es muy libre de pensar, opinar y expresar que no son más que viles mafiosos, y de pedir la dimisión fulminante de sus jefes por algo tan olvidado como la pura responsabilidad política ¿Alguien se acuerda de ella?

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