El populacho, llámale ruralidad para que no se enfaden los que tienen piso en Ordoño, siempre se defiende con retranca, cazurra, que empieza por ca, como cabrona, que también se acerca bastante a lo que pasa.
De joven me gustaba ver el Parte (telediario si sale un paisano hablando) con el maestro fundador, An Gelillo, que no creía en nada, ni en sí mismo. A cada noticia remataba con un «ome coño claro, faltaría más», que es muy parecido a esa otra forma de los leoneses de decir no; que lo empiezan por sí... pero con apellido: «Sí por los cojones».
Ayer, mientras esperábamos por las cartas de Heráclio Fournier Vitoria para jugar la partida en el Parte de Las Nieves estaban diciendo todos los que iban a la cárcel por lo de Cerdán (lleva una ene al final y acento), Koldo y toa esa ralea. «¡Ala, a la sombra!», dice Gelín.
– Eso, ahora que viene una de calor los llevan a a sombra, que estén frescos, ya verás que pronto los sacan, nada más que pase la canícula;dice Jaimito, que malicia de todo.
Y es que la sorna con gusto sí pica. Cuando An tenía que contar sus años en un campo de concentración de Vallecas no parece que le hiciera mucha gracia el asunto; y lo resolvía con sorna: «Yo cuando peor lo pasé fue aquellos años que jugué en el Rayo Vallecano».
Ante lo que Mesiapraos, muy futbolero él, se extrañaba.
– Hombre, no sabía que había jugado en el Rayo Vallecano. ¿Cuánto tiempo jugó?
– Tres temporadas completas.
– ¿Y de qué jugaba?
- De extremo derecha. Allí los tres mil que estábamos en la plantilla jugábamos todos de extremo derecha, por la otra banda no atacaba nadie, les había dad un infarto de bala.
– Qué curioso.
(Nota: Lo de «toa esa ralea» es textual. Estaba el paisano en una reunión, por casualidad él iba a Boñar a comprar un gocho y por aprovechar el viaje, con el delegado de Cultura de la Junta, dos escritores, los que hacían una revista y similares cuando pasó el que le había vendido el gocho una hora antes y se extrañó.
– ¿Qué hace aquí paisano?
– Aquí, con las gentes de la Cultura y toa esa ralea.)