Síndrome de Estocolmo

10/04/2026
 Actualizado a 10/04/2026
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En los clubes deportivos con mucho seguimiento, cuando alguien que lleva un tiempo largo como para que todos en el entorno hayan establecido relación con él se va entre críticas de la afición (las cuales no dejan de irle en el sueldo y debe asumir, no va esta columna por ahí), se suele repetir un panorama similar.

Algunos de los que les alababan, pasan a criticarles ahora que consideran que ya no van a sacar nada de él y que hacerlo se convierte en lo popular. Aquellos con afrentas personales guardadas, escondidas cuando las cosas les iban bien, aprovechan para sacar su inquina y pasar facturas. O más bien aprovechamos, porque esto es algo que en algún momento hemos hecho todos, otra cosa es que alguno lo tenga ya como costumbre.

Sin embargo, hay dos salidas recientes en el Ademar y la Cultural que a mí me han dado pena. Porque más allá de lo deportivo creas un pequeño vínculo personal y sabes que son buena gente, que casi es lo más difícil de encontrar. Porque sabes que les habrán salido mejor o peor las cosas, habrán acertado más o menos, pero que no ha sido en ninguno de los dos casos por falta de implicación o esfuerzo. Prometo eso sí que no es por llevar la contraria cuando lo fácil es como casi todos atizarles, casi podría ser más síndrome de Estocolmo de ir al Palacio o el Reino y no tener charlas con ellos.

Uno es Dani Gordo. Anda que no hemos discutido mientras ha entrenado al Ademar. Anda que no se ha cabreado por considerar que en alguna crónica no he sido justo. Pero más allá de aspectos concretos, porque en un punto de vista global creo que el balance deportivo no puede ser malo, donde nunca se le podrá echar en cara es en la implicación, trabajo, horas echadas y, en general, su ademarismo.

Otro es José Manzanera. Que no ha estado bien en el mercado de invierno es algo indudable, y puede pagarlo caro el equipo pero que a nadie se le olvide que también él, que era el año que le hubiera consolidado en Segunda. Pero es que hasta hace unos meses era un referente de la afición, idolatrado por momentos hasta puntos no habituales en directores deportivos, que digo yo que por algo sería. Y desde luego se ha desvivido por la Cultural.

Deseo que el tiempo no les haga mejores, porque eso sería mala señal para Ademar y Cultural y lo ideal sería estar en un par de años diciendo que menos mal que no están. Pero personalmente, también deseo que les vaya lo mejor posible en sus nuevos destinos. Así que nada, cuando el segundo tenga también destino, dos equipos más metidos en favoritos en la aplicación de resultados del móvil para seguir sus resultados. Y en vez de hablar más cuando las cosas iban mal, que es lo que solía pasar en León, recuperar contacto cuando llegue algún éxito.Visto así, no es mal plan.

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