Ahora que el Papa ha inaugurado la Torre de Jesús de la Sagrada Familia en Barcelona y que el Museo Casa Botines Gaudí acaba de abrir al público nuevos espacios en el imponente edificio que ideó el arquitecto catalán en León, es buen momento para recordar la figura de Simón Fernández, el leonés que hizo posible que esta ciudad disponga de tamaña obra maestra.
La 8 León ha producido un documental sobre Simón Fernández, el empresario que, junto a Mariano Andrés, encargó a Antoni Gaudí a finales del siglo XIX la construcción de una casa con dos viviendas y espacio para el negocio de textiles que hasta entonces regentaban en la Plaza Mayor. El audiovisual, con espectaculares recreaciones de la ciudad con inteligencia artificial, se apoya en los autores José Manuel González, Javier Garnica y Esther Díez, que en algunos de sus libros han recuperado la figura de aquel leonés de origen humilde.
Simón Fernández fue el séptimo de nueve hermanos de una familia de Otero de las Dueñas. Emigró a la capital, donde emprendió un negocio de chamarilería (comercio de cosas usadas). Apuesto, listo, empático y ambicioso, consiguió subir en la escala social.
Se casó con Rosa, la hermana de Juan Homs y Botines, uno de los más destacados comerciantes de aquella época. Como si de una telenovela se tratara, se enamoró y acabó casado con una sobrina de su esposa, tal y como refleja el documental realizado por Mónica Murciego y Ruth Flórez.
Tenemos a menudo los leoneses la fea costumbre de no reconocer adecuadamente, cuando no olvidar, a vecinos ilustres. Ocurre en numerosos rincones del planeta. En unos más que en otros.
Por eso reconforta comprobar que en esta tierra también se desarrollan tareas literarias y periodísticas que hacen lo contrario.
Esta es una de ellas. Se titula Una Historia de Tela y Piedra y narra el papel de Simón Fernández en el origen de la Casa Botines. Enhorabuena, compañeras.