Siempre la Cena

19/03/2026
 Actualizado a 19/03/2026
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En el último programa de ‘La Voz del Papón’ –este viernes se publica ya el cuarto capítulo– tuvimos el lujo de grabar en el Balbi, el bar cofrade por excelencia de León. Por allí pasaron ilustres invitados de nuestra Semana Santa y, entre ellos, se acercaron a hablar ante los micrófonos del podcast cofrade de La Nueva Crónica dos hombres a los que debemos mucho los papones de esta ciudad, como son Francisco Javier Núñez y EugenioMorchón. Dos trompetas que hicieron de la música cofrade su vida y que así dejaron grabado para la posteridad en sus casi dos décadas al frente de la Agrupación Musical La Cena. Os invito a escuchar la entrevista, que fue un auténtico lujo, porque cuatro años después de la desaparición de La Cena no había habido apenas ninguna oportunidad de recordar, cara a cara con sus protagonistas, lo que supuso para León una de las mejores agrupaciones que ha tenido esta ciudad y su Semana Santa.  

Mis mejores recuerdos bajo las varas del Cristo del Desenclavo suenan a los trombones de La Cena, a esa batería inolvidable, a esos acordes de ‘A la gloria’, que estallaban en la calurosa tarde del Sábado Santo cuando mi paso asomaba por las puertas del Colegio Leonés. En la calle Ancha, ‘Tu misericordia’, hacía que aguantar la cuesta abajo, jodiéndote un poco más las rodillas, resonara a gloria bendita. Luego llegábamos a San Isidoro, veíamos el Desenclavo de Cristo y llorábamos por la muerte –la de todos y cada uno de nosotros– mientras sonaba ‘Adagio de un recuerdo’.«Recuérdame, por favor. Recuérdame cuando ya no esté». 

La Cena sabía estar, sabía hacerse escuchar, sabía ganarse a los leoneses. Era muy fácil sentir con ellos. Y hoy estamos huérfanos, llevamos ya muchos años huérfanos, de una música que nunca volvió y que, pese a no perder nunca la esperanza, parece estar muy lejos de su regreso. Por suerte hoy las agrupaciones musicales de esta ciudad están todavía más arriba del nivel que jamás soñamos que tendrían y eso, al menos, consuela. Pero recordar, dicen algunos, que es vivir y eso hicimos en elBalbi, escuchando a los artífices de un proyecto que dejó huella en los hermanos del Desenclavo, de Santa Marta, de los Gitanos de Madrid y de muchos otros sitios. El legado que dejan es digno de valorar para que hoy se camine en la mejor dirección posible y sin dejar de lado a ninguna de las bandas independientes de León. Siempre la Cena.  

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