He leído este finde el libro de Ginés S. Cutillas Lo bueno, si breve, etc. Decálogo práctico del microrrelato y, también por breve, me ha encantado. Después de recordarnos los Doce consejos para escritores de García Márquez (XI. El deber revolucionario de un escritor es escribir bien»), el Decálogo del perfecto cuentista de Horacio Quiroga (I. Cree en un maestro -Poe, Maupassant, Kipling, Chéjov- como en Dios mismo») y el de Augusto Monterroso (V. Aunque no lo parezca, escribir es un arte; ser escritor es ser artista, como (…) el luchador por antonomasia, que es el que lucha por el lenguaje; para esta lucha ejercítate de día y de noche»), Ginés nos regala su propio Decálogo en ese intento irracional de normalizar la escritura».
Antes de escribir nada, lee todo: Un escritor no es más que un lector experto». II. No escribas nada que no aporte algo nuevo: La verdadera brevedad es saber callar cuando no hay nada que escribir». III.
Elige con sumo cuidado cada una de las palabras: Los nombres de los personajes de microrrelatos no son gratuitos; o son intertextuales, o bien por su significado o sonoridad evocan conceptos o ideas». IV.
En la primera frase te juegas al lector: Del único hijo que estaba seguro era del pelirrojo.
A los otros dos no los había visto en mi vida». V. Haz que el título forme parte de la historia: La función del título es abrir la puerta al lector: encandilarle». VI. Una imagen vale más que mil palabras: No pintar la cosa, sino el efecto que produce». VII. La elipsis es la reina: Lo que no se dice tiene un peso mayor que lo que se dice». VII.
Parte de situaciones y personajes conocidos: No escribimos microrrelatos para amigos y conocidos». IX.
Aplica sin complejos toda la literatura anterior: «La literatura que se nutre de la literatura».
Y X. Golpea sin piedad en el punto final: La materialización de la idea llega con la última palabra».