Secundino Llorente

La ‘sextorsión’, prima-hermana del acoso escolar

07/05/2026
 Actualizado a 07/05/2026
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La Sextorsión es un tipo de extorsión sexual en la que la persona que sufre el chantaje es amenazada con la publicación o la posibilidad de compartir una o varias imágenes suyas, ya sean vídeos o fotografías, en las que está desnuda o realizando actos sexuales. Este chantaje tiene como finalidad dominar la voluntad de la víctima, algún beneficio económico y victimizar a la persona sexualmente. El chantaje se realiza mediante el uso de dispositivos digitales.

El día 2 de noviembre de 2025, El  País, en sus páginas de Sociedad, ahondaba sobre la Sextorsión, un problema muy parecido al acoso escolar, porque también puede terminar en suicidio. El periódico cuenta la tragedia de Amanda Michelle Todd. El 7 de septiembre de 2012, esta joven canadiense de 16 años, colgó en Youtube un vídeo de nueve minutos de duración titulado: ‘Mi historia: Agobio, acoso, suicidio y autolesiones’, en el que mediante mensajes escritos en tarjetas explicaba sus experiencias. Sufrió acoso, burlas, violencia física, insultos, cambios de instituto, de ciudad, terapia, medicación, autolesiones, ataques de pánico, ingresos en el hospital.  «He decidido contaros mi historia, que no se acaba nunca». Ella llevaba tres años viendo cómo se expandía una captura de pantalla que un hombre, a quien no conocía, hizo de su pecho durante un videochat y publicó y distribuyó entre todos sus contactos en Facebook, también su madre, compañeros, profesores y páginas porno después de que ella no accediera, jamás, al chantaje: «Que se desnudara frente a la ‘webcam’, si no quería ver sus fotos corriendo por la red». Un mes después la joven se suicidó. El título de El País es: ‘La violencia digital es tan real como la física’. Yo veo muchas semejanzas con el acoso escolar: Una niña sufriendo el chantaje de unos sinvergüenzas que le hicieron una foto semidesnuda y sin permiso en el gimnasio, en el vestuario, en la playa o en el viaje de estudios. Esas imágenes le hacen tanto daño que ve como única salida el suicidio.

El mejor consejo es no compartir imágenes íntimas por redes sociales o aplicaciones de mensajería instantánea, tampoco por correo electrónico. Cuando enviamos una imagen de ese tipo perdemos su control para siempre. Es necesario estar muy atentos y evitar que nos roben nuestra información.

Por último, si te están chantajeando es muy importante que no borres nada, ninguna imagen, ninguna conversación. Guarda todo lo que tengas, porque lo siguiente es realizar una denuncia en la policía, donde se comprobarán todas esas pruebas que te servirán para el juicio. Si necesitas ayuda psicológica, no te avergüences, busca el apoyo necesario en los profesionales de salud mental.

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