Se aprovechan de esta crisis sanitaria, líderes políticos de la más exacerbada caverna, cuestionando las políticas del gobierno, acusándoles de autoritarismo por restringir la libertad de movimientos a la ciudadanía en tiempos de crisis sanitaria y esto pone en serio peligro la calidad democrática de un país como el nuestro. Es lógico, que se pueda entender que las medidas aprobadas por el gobierno, que han ido cambiando y retirándose conforme se acaban las olas se puedan cuestionar, pero no hasta el punto de calificarlo como un ataque hacia nuestra democracia. No se puede hacer política tan rastrera, con eslóganes que rayan la estupidez humana como alguno que aparece en la precampaña electoral de la comunidad madrileña, poniendo en peligro el consenso democrático y haciéndose valedores y defensores del término Libertad, o nosotros o nadie. Por desgracia, en nuestro entorno hay gobiernos de ciertos países que aprovechándose de la crisis, derogan derechos sociales, como son los casos de Polonia y Hungría, ambos bajo gobiernos nacionalistas. Y no digamos cómo entienden la democracia países como Rusia, EEUU, China o la India, donde la aprobación de medidas gubernamentales ha inclinado la balanza a favor de la tiranía. Toca por lo tanto defender nuestra democracia y nunca cuestionarla, debemos de estar siempre en alerta, impidiendo que aquellos que hoy se asoman a la ventana y utilizan el altavoz de la reivindicación de la libertad, no lleguen al poder, porque lo que nos espera son políticas restrictivas y modelos que cuestionen la calidad democrática, acercándose peligrosamente hacia la Autocracia.
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