Secundino Llorente

Sala de profesores

13/11/2025
 Actualizado a 13/11/2025
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La sala de profesores es la estancia más importante de un centro escolar. Es un espacio de reunión donde el profesorado puede descansar, planear sus actividades académicas y socializar con otros colegas. Esta sala es la zona de reunión oficial y de encuentro distendido entre los docentes en los periodos de descanso entre sus clases. El hecho de estar a disposición del profesorado para ser utilizada en sus horas libres favorece a que los asistentes se relacionen y se conozcan más, lo que se traduce en una mejora de la armonía y la colaboración que debe existir entre el profesorado. 

Allí se saludan los profesores, se celebran los claustros, se gestan nuevos proyectos, se corrigen exámenes, se conversa o discute de fútbol o alumnos, se disfruta tomando un café con los compañeros hasta que suena el timbre. Cualquier noticia importante, cualquier alegría o tristeza sirve para convocar al profesorado en la sala. 

Podría contar miles de anécdotas de mi vida profesional en la sala de profesores, pero me conformo con reflejar esta sensación: siempre me causó gracia cómo los profesores vamos con una actitud seria y tensa a dar clases y en la sala de profesores somos completamente diferentes. Es como un desahogo al final de la tensión. 

Para los alumnos era como el ‘sancta sanctorum’ del instituto. El único lugar al que no podían entrar. Cuando algún alumno se mareaba o se sentía muy mal le llevábamos en brazos al sofá de la sala hasta que llegaba el médico o los familiares. Pienso que alguno se haría ‘el mareado’ para poder presumir de haberse tumbado en el lugar más prohibido para él en el instituto. 

En mi experiencia profesional he pasado por tres institutos y en los tres se pretendía crear una atmósfera acogedora, amable y cálida. Siempre unas enormes mesas rodeadas de cómodas sillas. Algún sofá en torno a una mesa camilla en un rincón cálido y confortable. Buzones personalizados para cada profesor. Las paredes rodeadas de corchos con todo tipo de información que pueda interesar al profesorado: horarios, legislación, información sindical, convocatorias importantes, etc. Poco a poco han ido llegando novedades que sirven para hacer más cómoda la vida de los docentes: Una fuente de agua fresca y potable, la máquina de café, ordenadores, una impresora y un escáner. Las salas de profesores se han ido perfeccionando con el tiempo porque la calidad de este espacio tan importante en el centro viene a ser un reflejo de la educación que se ofrece en el mismo.

Normalmente en la sala de profesores se celebran los claustros o reuniones de todo el profesorado del centro al menos una vez al trimestre, además, el curso empieza y termina con un claustro. Es el máximo órgano para el debate y la toma de decisiones sobre todos los aspectos pedagógicos en el Instituto en el que participa todo el profesorado en el control y gestión del Centro y tiene la responsabilidad de planificar, coordinar, informar y, en su caso, decidir sobre todos los aspectos docentes del Centro. Es verdad que estas sesiones de claustro podrían celebrarse en el salón de actos donde todos se encontrarían más holgados y cómodos, pero nunca fue así, siempre preferimos estar juntos, incluso apretados, en la sala de profesores.

En los últimos años he tenido ocasión de conocer muchos colegios, públicos y privados, con salas de profesores espectaculares y simples, recargadas y sencillas, ordenadas y desastrosas, limpias y llenas de libros o papeles. Es muy agradable entrar en una sala acogedora, limpia y ordenada, en la que las carteras, abrigos o bolsos están donde corresponde y todos los libros, papeles, calculadoras o magnetofones recogidos al final de la jornada y preparados para el día siguiente. Nada que ver con las salas caóticas y desordenadas con montañas de papeles y exámenes en las mesas, tablones de anuncios con temas caducados que dan una horrible imagen de dejadez.

La sala de profesores debería ser el lugar en el que empieza la educación del colegio o instituto porque allí se cocinan las ideas, planes y proyectos del centro y debe ayudar a la concentración y al trabajo en equipo.

Es cierto que en los últimos cursos los departamentos, especialmente los más numerosos, se han equipado bien de ordenadores, incluso cafeteras, y eso sirve para unir a los miembros del seminario, pero les aísla del resto de profesores del centro. La vida en los departamentos puede llegar a afectar a la convivencia de siempre en la sala de profesores.

Soy un nostálgico de las salas de profesores del siglo pasado en las que teníamos que abrir las ventanas en invierno por el humo de los cigarros, aún permitidos, pero por allí pasábamos todos los compañeros a comentar la última noticia, a reír el chiste del día, a quejarnos de la administración, a sacudir el polvo de tiza o a consultar una duda con el compañero. En los recreos, cambios de clase u horas libres hemos hecho de las salas de profesores el laboratorio en el que se preparan los proyectos educativos de un centro.

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