Una buena manera de romper con la rutina, de desconectar del día a día, es ir al monte. Y, así, además, podemos disfrutar del entorno natural que nos rodea y al que, tal vez, no le prestamos la atención que merece. Y el verano, que es cuando solemos estar más libres; y, además, el tiempo generalmente acompaña –a pesar de que haya que tener cuidado con el sol y el calor– es una buena época para ello.
En nuestra tierra, por suerte, lo más difícil es elegir a dónde ir; las posibilidades son innumerables… Pero, de entre ellas, déjame que hoy te sugiera todo un clásico en el Bierzo, en Noceda: la Ruta de las Fuentes –o de las Fuentes Medicinales, o de las Fuentes Curativas–, un recorrido circular de 11,6 kilómetros y dificultad media –en los tramos más complicados hay cuerdas para ayudarse… aunque hay que tener mucho cuidado, por si acaso…–, con un desnivel total de 521 metros –algunas cuestas hay que subirlas con paciencia, todo hay que decirlo–, que se tarda en completar unas cuatro o cinco horas. Así, al menos, figura en la página web del ayuntamiento de la localidad. Y es ideal para hacer en una mañana y comer por allí al acabar, claro…
La ruta, muy bien señalizada en todo momento, comienza por una pista forestal, aunque se adentra después en un hermoso bosque, río incluido. Y recibe su nombre de las distintas fuentes –de Juan Álvarez, del Azufre, de la Salud, del Canalijo, del Rubio y de la Frecidera– que se pueden visitar a lo largo de su recorrido.
Mención aparte merece el mirador de la Gualta, el punto más alto de la ruta –a 1322 m–, con unas vistas francamente espectaculares; pero, para mí, lo más bonito de toda la ruta es la cascada de la Gualta, una caída de agua de treinta metros, ‘escondida’ entre los árboles.
El Centro de Iniciativas de Turísticas de Noceda organiza cada año, el último domingo de julio –este año, el próximo día 27, alcanza ya su 31.ª edición–, una gran fiesta con esta ruta como protagonista, que culmina con una comida popular. ¿Te animas?