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La ruleta de la divisa en la empresa

20/03/2026
 Actualizado a 20/03/2026
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La reciente decisión de la Reserva Federal estadounidense (Fed) de mantener congelados los tipos de interés (horquilla del 3,50 % al 3,75 %) lanza un mensaje claro. El precio del dinero no bajará tan rápido como se esperaba. Esta decisión, animada por el temor a que el conflicto en Irán y las tensiones en el Estrecho de Ormuz reactiven la inflación global, otorga al dólar un factor adicional de volatilidad. Las maniobras de Washington, terminan golpeando directamente los balances de los polígonos industriales de Castilla y León.

Nuestra comunidad autónoma acaba de consolidar un perfil exterior histórico. Según los últimos datos consolidados de la Secretaría de Estado de Comercio, Castilla y León cerró 2024 con un récord absoluto de 21.212 millones de euros en ventas al extranjero. Este avance del 14,7 % interanual descansa, fundamentalmente, en el brazo motor de la automoción, que factura ‘fuera’ más de 11.600 millones y en una industria agroalimentaria cada vez más global. Sin embargo, tras el brillo de estas cifras, asoma una vulnerabilidad financiera que suele pasar desapercibida hasta que es tarde. El riesgo de tipo de cambio.

La última Encuesta de Coyuntura de la Exportación que elabora el Ministerio de Economía, revela que la inestabilidad de los tipos de cambio se ha situado ya como el segundo factor con mayor impacto negativo para las empresas, solo superado por la debilidad de la demanda externa. A pesar de ello, la realidad que detecta la Asociación Española de Financieros de Empresa (ASSET) es sorprendente. Casi la mitad de las pymes internacionalizadas operan a pecho descubierto, sin una política activa de cobertura de divisas.

Existe la creencia errónea de que un dólar fuerte es una bendición para el exportador local porque abarata sus productos en mercados como el estadounidense. Es una verdad a medias. La cadena de suministro actual es un entramado complejo donde las materias primas, los componentes electrónicos y, sobre todo, la energía, se liquidan en dólares. Cuando el ‘billete verde’ se encarece, los costes de producción de una fábrica en Villadangos, en el polígono de Onzonilla o en el Bayo, se indexan al alza antes siquiera de que el producto salga de la cadena de montaje.

Si una compañía firma hoy un contrato de suministro a seis meses en divisa extranjera y renuncia a asegurar el tipo de cambio tal como nos hartamos de recomendar los asesores financieros, deja de ser una firma industrial para convertirse, accidentalmente, en una especuladora. Una simple frase del presidente de la Fed tiene el poder de acabar con el margen de todo un trimestre.

El desafío económico de Castilla y León ya no consiste solo en batir marcas y enviar contenedores a otros continentes. El reto es proteger que ese esfuerzo de 21.212 millones retorne a cada provincia convertido en riqueza real y no se evapore por el camino en el vaivén de las divisas. Blindar la tesorería no es un tecnicismo contable. En este escenario de volatilidad, es pura supervivencia.

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