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El ruido de los tractores

20/01/2026
 Actualizado a 20/01/2026
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Una de nuestras visitas imprescindibles, si queremos vivir, es la que hacemos a los supermercados o pequeñas tiendas de nuestros pueblos. Frutas, verduras, carne, pescado, leche, huevos, bebidas… conforman nuestra cesta de la compra. Detrás de todo esto, aunque invisibles, están necesariamente agricultores, ganaderos, pescadores… Podríamos vivir sin otros muchos oficios, pero jamás sin estos. Entre tanto, los comercios obtienen beneficios, pero los productores se las ven y se las desean para no arruinarse.

Escribimos estas líneas el mismo día en que se firma en Paraguay el acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur, que tendrá que ser ratificado en los respectivos parlamentos. Se dice que es un tratado muy importante, pero hay opiniones para todos los gustos. Lo cierto es que nuestros agricultores y ganaderos están consternados, puesto que, si ahora subsisten en medio de la precariedad, a partir de ahora pueden verse abocados sencillamente a abandonar sus explotaciones, por ruinosas. Ya de por sí no está claro el relevo generacional en la agricultura como para encontrarse en este momento con el mazazo definitivo, al tener que entrar en un juego de competencia desleal. Dado que en otros países es ninguneada la mano de obra, podrán ofrecernos unos productos más baratos, aunque sean de inferior calidad. Tal vez el problema se resuelva cuando desaparezcan los trabajadores autóctonos y se hagan cargo inmigrantes que podrán ser explotados en igualdad de condiciones que nuestros competidores del cono sur. Así de crudo.

Se entiende que la justificada alarma de nuestros paisanos les esté llevando a sacar los tractores a la calle. Pero, ¿de veras que el ruido de los tractores va a llegar a nuestros políticos, especialmente a nuestros europarlamentarios? Va a ser que no. Y, en caso de que llegue, tal vez entrará por un oído y saldrá por el otro, sin producir la más mínima lesión. Es cuestión de aguantar el tipo. Al fin y al cabo, ¿qué les importa a ellos, si tienen asegurados suculentos manjares en sus respectivos pesebres?

Se dirá que este tratado Mercosur tiene muchas ventajas. No lo ponemos en duda, aunque no sabemos para quién. Pero, puestos a defender a unos y a otros, nos parece de justicia que lo primero que hay que mirar es defender a aquellos gracias a los cuales podemos comer. Sin eurodiputados (¿Quién los elige?) se puede vivir. Sin agricultores y ganaderos no. Es verdad que los de otros países no europeos también son de Dios, pero no podemos arruinar a los nuestros.

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