Llegados a este punto es cuando uno ya no sabe si echar la vista atrás para hacer repaso del pasado o mejor olvidarlo y mirar solo hacia el futuro, esperando que lo que está por venir sea mejor que lo ya recorrido o, al menos, no empeore más. Un hecho acaecido a escasas fechas del despelote anual de la Pedroche me sirve para ahondar en algunos de los errores que nos están llevando a un colapso total.
Como si fueran los tres Reyes Magos que están a punto de visitarnos, los tres protagonistas de la historia de hoy son el periodismo, Óscar Puente y el porcentaje de la ciudadanía que ha optado en su vida por la inmediatez.
El periódico ‘El Español’ publicaba una noticia centrada en la visita del emprendedor Mago More a un canal de YouTube, en el que habló sobre la importancia del esfuerzo y la disciplina del ahorro, y la titulaba con esta declaración suya: “Una chica estuvo dos años sin tomarse un café y ahora tiene 15 pisos”. Cualquier persona con cierto intelecto debería sospechar de este titular y plantearse si esa información está sacada de contexto, porque no hace falta ser ministro para darse cuenta de que es materialmente imposible vincular directa y exclusivamente ese ahorro a la compra de dichos pisos. Sí, estamos ante un clickbait de manual, una tendencia que está abocando al desprestigio de la profesión y de los medios de comunicación con tal de conseguir tráfico y visitas. Entiendo que los titulares deben llamar la atención del lector, pero de ahí a descontextualizar la información y engañar al usuario hay un gran trecho. Los periodistas y los medios de comunicación deben informar a la población, no engañarla utilizando trucos de trileros.
El tuitero a tiempo completo y ministro a tiempo parcial Óscar Puente se hace eco de esta noticia, ridiculizando irónicamente al Mago More, quien, a través de sus redes sociales, le contesta lamentando que se haya quedado con el titular sin informarse más sobre el asunto. Pues sí, el mundo al revés, quienes deberían aportar prudencia y rigor al actual mundo tan confuso en el que vivimos son los primeros pirómanos digitales de la desinformación. Y ya se imaginan lo que pasó a continuación del tuit del ministro, que salvajes llenos de odio y presos de la inmediatez comenzaran a insultar al Mago More sin contrastar previamente la información publicada por ‘El Español’ y difundida por el ministro.
Este hecho anecdótico nos muestra una fotografía muy clara del nivel actual del periodismo, de la política y de nuestra sociedad. Ojalá que Sus Majestades de Oriente nos traigan rigor, prudencia y pausa.