Jorge Brugos

¿Quién manda realmente en León?

11/05/2026
 Actualizado a 11/05/2026
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Los que mandan no son conocidos por nadie. Anónimos que se ponen a cubierto mientras los políticos se disparan unos a otros. Una cosa llamativa de la serie Juego de Tronos es que, tras la muerte de los diferentes monarcas que se van sucediendo en los siete reinos, los únicos inamovibles son los miembros del Consejo, ese grupo de personajes maquiavélicos que, cuando muere el rey, son los que le cierran los ojos. Guardan sumo celo fúnebre a los párpados cerrados porque los suyos están siempre abiertos y vigilantes.

En las instituciones democráticas coexisten los políticos con esos entes con el don de la ubicuidad, aquellos expertos en provocar de manera sibilina aquello que escribió C. S. Lewis en Cartas del diablo a su sobrino: actuar mientras los seres mortales viven como si los demonios no existieran. Los dirigentes convencidos de que son los que mueven los hilos, en realidad, no son más que una especie de extensión supletoria de los hilos que mueven otros. Un día fui a visitar a un amigo cuando era concejal de Urbanismo de la ciudad en la que vivo y, al presentarme a sus técnicos, sentí que allí mandaban ellos y que mi colega no era más que una especie de artista invitado. Se percibía en su semblante, uno que proyectaba una robusta autosuficiencia y un alarde de perdonavidas del que se sabe la verdadera estrella del escenario.

En el universo enmoquetado, todo gira alrededor de las lunas de Saturno en las que cohabitan los maquiavelos del poder. Rafael Méndez ha escrito Los dueños del Estado (Península), un análisis de esas manos inocentes que mecen la cuna en la que duermen nuestros políticos, una cama en la que son incapaces de conciliar el sueño porque saben que esos poderes fácticos tienen la capacidad de asesinarlos en la vigilia como Freddy Krueger. Méndez habla de altos funcionarios, gente que por lo menos ha tenido la osadía de sacarse una oposición; pero las intrigas palaciegas están escritas por personajes diversos como Lord Varys y sus espías en Juego de Tronos, Fouché –retratado por Stefan Zweig– o sindicalistas como Domingo Pajarito de Soto, creado por Eduardo Mendoza. Personas a las que nadie ha votado.

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