Los ramos y las palmas utilizados el pasado Domingo de Ramos han sido ya quemados, y esas cenizas serán las que hoy, en misa, impongan sobre nuestras cabezas como símbolo de lo efímero de la vida en este mundo –polvo eres y en polvo te convertirás–, y como signo de conversión, de mirar hacia Jesús –conviértete y cree en el evangelio–.
Hoy comienza la Cuaresma, ese tiempo de preparación para la Pascua que invita especialmente a la oración, al ayuno y a la limosna. Son días de especial veneración a Cristo crucificado, de viacrucis, de tener presentes los siete dolores de la Virgen, de lectura de la Pasión del Señor.
Cuarenta días nos separan del Domingo Ramos; un mes y pico en el que esa ‘puesta a punto’ de cara a la Resurrección se convierte en una especie de pre Semana Santa –déjame que lo llame así– en donde lo cofrade vuelve a ganar protagonismo entre la sociedad leonesa.
Muchos somos –y cada vez más– quienes mantenemos viva la llama semanasantera todo el año. Pero, a partir de ahora, tendremos ocasión de peregrinar de evento en evento: conciertos, pregones, exposiciones, actos cultuales, … Incluso, a veces, coincidiendo más de uno a la vez –que tomen nota los organizadores–, y teniendo, por tanto, que elegir.
Pero, descuida, que si te pierdes algo, no tendrás problema para seguirlo a través de internet, que ‘hierve’ por estas fechas. Hasta la prensa –aunque menos de lo que querríamos– se hace eco de la actualidad cofrade.
Y es que, durante este tiempo, la ciudad se prepara de cara a sus días más grandes; aquellos –entre Dolores y Resurrección– en los que los papones toman literalmente sus calles…
Memento, homo, quia pulvis eris et in pulverem reverteris, decía el cura cuando lo formulaba en latín. Que no te pille de sorpresa, vaya; que dentro de 37 días, sale la Morenica a la calle.
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