imagen alvaro alonso   copia

‘Procés’

27/11/2025
 Actualizado a 27/11/2025
Guardar

A Carles I de su Reino Catalán de ocho segundos y V de Waterloo le ha salido un problema, tal vez el definitivo. Subió al monte con una lanza y la antorcha, para luego escapar pávido, con las manos libres para coger más velocidad. Se erigió como guardián de las esencias, a pesar del olor a maletero. Se lo tragaron, claro. Sin embargo, creerse líder en espíritu puede funcionar en un inicio para mentes tan ultrajadas por la fantasía, pero siempre habrá alguien más allá, que se suba más arriba, aproveche lo sembrado y la actualidad para dejarte como un botifler más de una causa quimérica. Todo favorece a Silvia Orriols, la Senyora que va al Parlament como el azota mentes, con un papelito ardiente, un catalán para que se jodan y el cinturón de hebilla. Además, once años después de la confesión del pope del catalanismo, comienza el juicio a la sagrada familia Pujol con la madre superiora para allá y el padre casi (parece una espera tan idónea). El independentismo quiere nuevas ilusiones, nuevas caras, nuevas marcas, con el mismo objetivo y nuevas preocupaciones, y Carles es ya un rey viejo.

Entretanto, el ‘procés’ español avanza. García Ortiz es el nuevo mártir y excusa de una causa prolongada contra el último dique. La justicia es el freno frente a los desmanes, al incumplimiento, el castigador de un mal poderoso, y es por ello que los autócratas ven en ella la amenaza a sus pretensiones definitivas. Despavoridas fueron las reacciones al fallo, de los cargos con sillón y los carguitos mediáticos, hasta se plantaron frente al Tribunal Supremo las juventudes socialistas de olor a fieltro dominguero y chaquetón de piel o lana. De lawfare y golpe de estado hablan, nada menos, como si cualquier contrariedad al monarca ideológico (o religioso) fuera inconcebible; esto es la democracia, amigo, o lo que queda de ella. Te exigen que no tengas ojos, o que te los quites porque si no eres facha, y si los tienes al menos úsalos bien, como Baltasar Garzón, Zapatero, o así. Queda Begoña, el hermano, la financiación, los hilos de Cerdán-Ábalos-Koldo… Agárrense los machos.

No sé qué ‘procés’ prefiero.

Lo más leído