Todos, en algún momento de la vida, hemos necesitado dinero prestado para hacer cosas. Hacer cosas como comprar una casa, un coche, un electrodoméstico, un viaje, o desarrollar un negocio. Hemos necesitado dinero prestado para poder vivir, y en otros casos, para vivir por encima de nuestras posibilidades, que hay de todo. Y esto ha sido posible gracias a unas instituciones, los bancos, que a cambio de llevarse su parte, nos han prestado el dinero que a su vez han dejado a ellos los ahorradores. Son instituciones poco valoradas por los ciudadanos, yo creo que injustamente poco valoradas, y pesa más en nuestra opinión alguna mala experiencia, o el no saber entender a veces un no, que los beneficios que hayamos podido sacar de esa relación entre empresa financiera y cliente. No entendemos que ganen tanto dinero como figura en sus balances, públicos por otra parte, y no somos conscientes de que si no lo ganaran no se los prestarían a ellos y no serían lo suficientemente solventes como para poder confiarles nuestro pequeño patrimonio, que también ese cometido es importante.
Casi todos vivimos pendientes de Euribor y del precio del dinero que marca el Banco Central Europeo, y es así porque influye en nuestras vidas. Trabajamos para pagar intereses, pero gracias a eso, los que no somos ricos de familia, podemos comprar bienes. La financiación de empresas y familias es algo que ha ido a mejor en las últimas décadas, sin ningún tipo de duda, y hoy lo importante no es el precio que pagamos por el dinero, sino lo caro que está lo que compramos. Precio del dinero que la generación anterior a la nuestra pagó al 15 por ciento de interés, posiblemente 11 puntos porcentuales más de lo que se paga ahora, y con la diferencia de que entonces se solicitaba únicamente para las cosas realmente importantes, no para el disfrute. Y entonces, los directores de sucursal, siempre amables y muy profesionales, examinaban concienzudamente a los clientes, le pintaban el peor de los escenarios, y casi siempre llamaban a capítulo a buena parte de la familia.