Hace unos días leía la noticia de que la Junta de Castilla y León había publicado en su portal de educación una nueva herramienta web, con el nombre de Stilus-Familias, para facilitar el seguimiento de la información académica asociada a las matrículas de cada alumno y la comunicación electrónica con los profesores. Además, permite consultar los servicios como: comedor, madrugadores, transporte o releo plus. Esta aplicación puede utilizarse a través de Internet desde cualquier ordenador, ‘tablet’ o dispositivos móviles, que facilitan el acceso a la información de las familias, especialmente para los alumnos matriculados en Primaria, Secundaria, Bachillerato y Formación Profesional. En nuestra comunidad tenemos 1.300 centros educativos, 400.000 alumnos y 35.000 profesores que van a tener un arma rápida para conocer toda la información educativa, simplemente pulsando un clic. ¡Qué maravilla! Tenemos que estar orgullosos de la Educación que disfrutan nuestros niños.
La OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico) es el organismo internacional que realiza las pruebas del Informe Pisa. En el último, de 2018, España recibió un fuerte batacazo en ciencias y matemáticas. Los próximos resultados Pisa se publicarán este año y evaluarán, también, el pensamiento creativo. En este momento estamos esperando el informe Pisa. Tenía que haber salido en 2022, pero fue postergado hasta el 2023 por causa del coronavirus. La OCDE decidió retrasar los dos próximos informes Pisa, de diciembre del 2022 a diciembre del 2023. Y el siguiente será publicado en el 2026. Este programa Pisa tiene mucho prestigio y se ha convertido en una referencia mundial. En el último informe participaron 600.000 jóvenes de 15 años y de 79 países. China y Singapur fueron los mejores. Mientras todos los países, España entre ellos, están muy preocupados por la nota que van a recibir el próximo diciembre, en Castilla y León, igual que en China y Singapur, están muy tranquilos, porque la historia se lo permite.
Los alumnos castellanos y leoneses pueden sentirse muy satisfechos y presumir de encontrarse en una isla dentro del desierto y desastre educativo de España. Hace unos años, en un alarde de euforia, la exministra de Agricultura, la vallisoletana Isabel García Tejerina, dijo que «lo que sabe un niño de 10 años en Andalucía es lo que sabe realmente sabe un niño de ocho en Castilla y León». Las críticas fueron feroces y posiblemente hubiera sido mejor callar, pero no decía más que lo que reflejan los datos. Castilla y León no solo es la que mejor puntúa en el ‘ranking’ de la OCDE en España, sino que es una de las mejores del mundo y sus resultados se codean con Finlandia. Es la única región española que siempre sale en cabeza del ‘ranking’ de Pisa en todas las competencias evaluadas entre alumnos de 15 años. También es la autonomía con alto grado de equidad e integración social, es decir, menos diferencias entre los que mejores y peores puntuaciones sacan y sin que sean significativas las diferencias entre centros públicos y concertados. Otro de los éxitos de los que pueden presumir castellanos y leoneses es tener el índice más bajo de acoso escolar.
La pregunta es: ¿Por qué Castilla y León tiene la mejor educación de España? Según Xavier Prats-Monné, ex director general de Educación de la Comisión Europea y asesor de la UOC: «Los alumnos muestran gran sentido crítico en las pruebas, lo que demuestra que tienen un nivel educativo sofisticado que, además, es inclusivo. Castilla y León tiene muy pocos estudiantes entre los peores y muchos entre los mejores. Hay muy pocos rezagados. Apenas hay distinciones entre género ni escuelas del tipo rural y urbano. Se nota que se hace un esfuerzo importante en mantener un sistema educativo sólido en poblaciones pequeñas».
Entre las hipótesis que manejan los expertos de por qué Castilla y León prepara mejor a sus alumnos, que están por encima de la media española y también de la OCDE, todos coinciden en que no hay un único factor. Es como en un cóctel, es fácil decir los ingredientes, pero la clave es cómo combinarlos: las familias le dan mucha importancia a la educación y hay más respeto al profesorado, porque es lo único que garantiza opciones de futuro. – No ha habido un ‘boom’ turístico ni inmobiliario como en otras autonomías de España, por lo que el incentivo a dejar de trabajar y ganar dinero rápido sin tener estudios es menor. –Una sociedad homogénea que recibe poca inmigración, lo que favorece los resultados Pisa». –Pueblos pequeños en zonas rurales con pocos niños por clase, una enseñanza casi individualizada.
¿Es perfecto este sistema educativo castellano y leonés? ‘Casi perfecto». En mi opinión, tiene que seguir dando una vuelta de tuerca al bilingüismo para que los niños salgan del instituto dominando el inglés. Dedicaré a ese tema los dos próximos artículos.