Nada. De vuelta al pueblo, observo el frío, mientras los socavones atenazan la integridad del coche. Miro, y lo que veo es gelidez, lugares yertos, viviendas sin vida, personas solitarias esforzadas en examinar quien lleva el volante, gatos liberados de las masas que hace unos meses acogían estos rincones y un silencio sentimental tan sólo interrumpido por la lluvia de noviembre. Afloran los contornos estepáricos que adquieren su mayor vigor por estos meses, prendiéndose cabalmente a lo taciturno del ambiente rural.
Fuegos de artificio. En una lectura periodística matinal me encuentro con un artículo de Carlos Sánchez en El Confidencial. Analiza como el Tribunal de Cuentas ha desmontado el plan gubernamental para la despoblación, llamado con pomposidad la Estrategia Nacional frente al Reto Demográfico. Esta idea institucional planteó 130 medidas dotadas 12.808 millones de euros dentro de los Presupuestos Generales del Estado de 2023. En sus conclusiones, el TC establece que no se han logrado los objetivos y presenta incoherencias, falta de estructura y escasa eficacia real para la lucha contra la despoblación: presupuesto mal orientado, distribución fatal, diseño ineficiente, recursos humanos insuficientes, deficiente integración de los nuevos cargos en la estructura y carencias en el seguimiento (nunca se creó el Observatorio del Reto Demográfico). Uno de los datos más relevantes es que solo el 33,7 % se destinó a medidas con alto impacto en territorios rurales, mientras que lo restante se asignó a presupuestos sin enfoque específico.
Indolencia. Desde el carguito más minúsculo (de gran sueldo) a las instancias más altas. Nadie. Como si fuera ajeno, y los que pueden, quisieran que siga siéndolo. Halloween es en determinadas poblaciones un alivio, algunos teleclubs parecen el metro de Shanghái, pero el domingo noche el pueblo vuelve a serlo. En una de esas conversaciones banales, mi (querido) amigo se preguntaba qué haría si se sucediera el apocalipsis; venir al pueblo y coger mucha leña. Y empiezo a pensar que esto sería lo único que podría salvar a los pueblos.