17/04/2026
 Actualizado a 17/04/2026
Guardar

Cuando en el mes de noviembre surgió por sorpresa el foco de peste porcina en jabalís en Cataluña, y saltaron todas las alarmas en el sector porcino de nuestro país, los analistas del ramo, y los que sin ser tan analistas tenemos conocimientos al respecto, hicimos unas previsiones de lo que iba a pasar, y tres meses más tarde, se han cumplido. Así lo corrobora al informe trimestral del sector, correspondiente al primer trimestre del año, que acaba de publicar el Ministerio de Agricultura. 

Caída de precios del veintitrés por ciento en términos interanuales, ligero aumento de la producción compatible con una ligera reducción de censos, y descenso continuado del número de explotaciones, y por lo tanto el sector se sigue redimensionando. Se constata la perdida  de exportaciones a terceros países –fuera de la Unión Europea– en más de un catorce por ciento, que se compensa  parcialmente con los destinos intracomunitarios –Francia como ejemplo–. A la vez, se reduce la entrada de animales vivos, que son lechones que llegan de Centroeuropa para ser cebados en nuestro país.

La demanda interior de carne de porcino ha mostrado una evolución positiva, especialmente de carne fresca, y el motivo es también un tanto obvio: el consumidor se aprovecha de una carne de máxima calidad que ha bajado de precio, y se refugia en el porcino ante los precios un tanto abultados del vacuno que ya casi es artículo de lujo en los lineales.

El Ministerio ha suavizado la crisis maquillando, pienso yo, los datos referentes a los costes de producción, en particular los piensos, y con ello presentando unas pérdidas inferiores a las reales. El gobierno piensa que se pierden unos diez euros por animal que llega a matadero, y el sector piensa que perdemos cuarenta euros, por lo que casi nada es la diferencia.

El futuro es incierto porque la enfermedad está lejos de controlarse. Más vale que este «virus de laboratorio» –es lo que todos pensamos– no entre en las granjas, y que los jabalís no lo trasladen a zonas de cría en montanera como puede ser Andalucía, Extremadura o Salamanca.

Lo más leído