Ya lo había hecho en sus anteriores visitas, por lo que no sorprendió demasiado que ayer lo repitiera. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, mitineó ayer en Ponferrada sin referirse a los proyectos que tiene pendientes en la provincia. Pese a que sus candidatos apostaron por hablar de Castilla y León y fiscalizar la gestión del PP en la Junta, como es su deber, el líder supremo de los socialistas prefirió seguir a lo suyo y demostrar que sus palabras del otro día –cuando dijo que lo que le interesaba era movilizar a su electorado para las generales– no fueron un error. No parece que le importe demasiado lo que ocurra el 15 de marzo y tampoco se le ve preocupado por lo que ocurrió en Extremadura o en Aragón. Sólo piensa en seguir en La Moncloa «hasta el 2027 y más allá» y no le hace falta trabajarse nuestra provincia, donde sólo se reparten cuatro diputados y dos los tiene prácticamente asegurados ante la caída de los partidos situados a la izquierda del PSOE. Quizá por eso no sólo no habla de los proyectos pendientes en la provincia, sino que ni siquiera luce los pocos que avanzan o que surgen nuevos.
Lo peor es que Sánchez ya no sorprende a nadie
23/02/2026
Actualizado a
23/02/2026
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