Cristina flantains

Que paren el mundo que me quiero bajar

11/03/2026
 Actualizado a 11/03/2026
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Desde hace un tiempo a esta parte hay un interminable ruido de fondo. Una monotonía de disco rayado, como la de aquellos vinilos de antaño que se empecinaban en el mismo surco una y otra vez sin tregua ni descanso.

Se debe a un estancamiento en el proceso racional que amenaza con tender al infinito. Como el universo. Tan grande puede ser la necedad humana que, tomada como ejemplo físico o matemático, nos aclararía ese concepto inabarcable en un simple ejercicio de introspección: «el infinito» nos habita en forma de estulticia. Todo es cuestión de conocerse a una misma.

Esto podría tener su gracia si no fuera porque implica un sufrimiento feroz (ajeno y propio).

También desde un tiempo a esta parte, esto me parece Babel. Aquella mítica ciudad en la que todas hablaban sin parar, pero nadie entendía lo que decía nadie.  Y así fue como Nadie pasó a ser el personaje más relevante de la historia.El caso es que en esta falta de entendimiento hay un componente grande de interés por el desinterés. Da pereza entender al otro. Es poco práctico. Sobre todo porque entender suele implicar salir de la zona de confort. Y eso da miedo. Obliga. Compromete. Aniquila al ego. Y doblega la vehemencia.

Qué extraña es la naturaleza humana. No entender también implica un sufrimiento feroz (propio y ajeno), como la idiotez y el ruido; sin embargo, elegimos no entender.

Me tienta seguir a lo Huidobro con el «desde un tiempo a esta parte» y «un sufrimiento feroz» hasta el fin del artículo para conquistar el gusto de las lectoras, porque sé que su cerebro, como el mío, prefiere las repeticiones, buscando seguridad, predictibilidad y eficiencia energética. La incertidumbre es del gusto de las diosas.

Es verdad que el sufrimiento es feroz y que las cosas del planeta no van bien. No hace falta decirlo un millón de veces.

Desde hace un tiempo a esta parte, el mundo me parece como el Titty Twister. ¿Recuerdan el bar de carretera de «Abierto hasta el amanecer»? Un lugar inquietante, oscuro, sucio. Donde hay criminales, rehenes, vampiros y una cantidad brutal de erotismo.

Desde hace un tiempo a esta parte tengo la impresión de que estamos tocando fondo.

Que esto es un sinsentido.

La peor fiesta a la que me ha invitado.

Un avispero.

Una estación donde todos los trenes pasan de largo.
 

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