Pedro Santa Brígida

Opinarse encima

14/07/2025
 Actualizado a 14/07/2025
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«Debemos limitar nuestra opinión a los asuntos que conocemos porque los hemos vivido o investigado con rigor», escuchaba en la universidad. A lo largo de los años he participado en multitud de tertulias de radio y televisión, además de haber escrito algunos cientos de artículos de opinión en diversos medios impresos, principalmente en cuatro provincias de Castilla y León. Y después de este periplo, jamás he creído tener la razón absoluta en nada pese a que he opinado sobre todo.

«Opinarse encima» es una expresión que he escuchado en alguna ocasión al filósofo y ensayista Diego Garrocho, al que no tengo el gusto de conocer pero al que escucho y leo con interés desde hace años. Sus análisis sobre lo que realmente significa el talante democrático, la ideología o el liberalismo, entre otros paradigmas políticos actuales, merecen un momento de reflexión. Al menos, por mi parte.

Entre tanta polarización ideológica interesada, con tanto «puto amo» circulando por ahí, hastiados de la demagogia barata que nos inunda y rodeados de tanto dirigente político erigido en supuesto estadista universal, cada vez estoy más alejado de rebaños y sectas. No me creo casi nada de nada, sólo me motivan causas como la miseria, la desigualdad, la pobreza alimentaria, sanitaria o educativa, los abusos de poder, las injusticias, la intolerancia, el maltrato, etc.

Al margen de los macro y micro egoísmos propios del mundo desarrollado en el que vivimos los privilegiados, comprobar que hay tanta gente buena dedicada a lo suyo, a salir adelante y a no hacer daño a los demás resulta reconfortante. La gente corriente es lo mejor que hay en este planeta, personas que aportan con esfuerzo su granito de arena para hacer un universo mejor. Es posible que, pese al cambio climático y la estupidez de concretos líderes políticos, la humanidad tenga futuro. Eso sí, habrá que pelearlo.

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