Jorge Brugos

El Obispo Munilla y la Catedral de León

15/06/2026
 Actualizado a 15/06/2026
Guardar

Estaba esperando al obispo de la diócesis de Orihuela-Alicante, José Ignacio Munilla. Su secretario me señaló que aguardara su llegada en una sala de espera con estanterías repletas de libros. No me gusta esperar sentado; si te estás quieto, te estancas. Siempre me recreo con las obras que esconden los muebles enmaderados que, con la presencia de los autores y los escritos, se convierten en una patria propia. Cada libro es lo que hace respirar a los lugares y les dota de vida. Los sitios diáfanos, blancos y lisos parecen más la guarida del villano de James Bond que un hogar.

Cuando estaba en pleno delirio bibliófilo —y con el síndrome de abstinencia de aquel que sabe que no será capaz de leer todo lo que le gustaría—, me topé providencialmente con el mejor ejemplar de la sala: una revista sobre la catedral de León.

Al llegar el obispo, le comenté el excelente gusto de su biblioteca, pero le confesé que me había encandilado el hallazgo de la Pulchra Leonina. Generoso, me ofreció llevármela. Decliné el obsequio argumentando que estaría a buen recaudo en su sitio. Insistió. Volví a rechazarlo y le sugerí que aquel era su lugar idóneo para que la diócesis llevara a cabo el apostolado religioso de practicar el proselitismo leonés. Se rió.

Nada más entrar en su despacho, y tras confesarme monseñor que no conocía mis raíces, le regalé una botella de vino del Bierzo y un chorizo de León; lo que para algunos es hoy ZP, por cierto.

Yo, desde luego, no me olvido de nuestro paisano ni de nada de nuestra tierra. Siempre que tengo una reunión y la ocasión lo merece, ofrezco a los anfitriones el santo y seña de nuestra despensa. Esto sí es hacer campaña por la tierrina, y no lo que hacen los de la UPL.

Archivado en
Lo más leído