Marta del Riego Anta 2026

Los nombres del fuego

21/08/2026
 Actualizado a 21/08/2026
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‘Fuéu’, ‘lume’, ‘foc’. ¡Que arde el monte, el monte! Mi abuelo golpeaba la mesa con las manos y decía, escuchad, tenéis que conocerlo, el toque a ‘llume’ de las campanas. Hoy las campanas no tocan a ‘llume’, tocan a muerto, no solo en León, también en Ourense, en Ávila, en Guadalajara, en Girona, en Huesca, en la Sierra de Madrid... Decía mi abuelo, si el fuego es grande se llama ‘chosca’. Aunque mi abuelo nunca se hubiera imaginado lo grande que podía llegar a ser el fuego. A los incendios los llamaba ‘queimas’. Las ‘queimas’ de entonces se llevaban por delante pinares y pajares. Las de ahora pueden avanzar a cuatro mil hectáreas por hora, incendios de sexta generación, capaces de crear su propia meteorología de nubes y tormentas explosivas. 

‘Fuéu’, ‘lume’, ‘foc. El verano pasado en mi pueblo caían morceñas como puños. Y yo pensaba, esto fue antes un árbol, ahora llora. Después he sabido que este verano en muchos otros pueblos caen morceñas como puños: todos los árboles lloran. 

El verano pasado me dijo una mujer, se nos quemó la casa, llevábamos diez años arreglándola, hoy el patio, mañana el tejado, y se nos quemó la huerta, y se nos quemó la viña,  quería volver al pueblo, era mi proyecto de vida, ahora no sé qué hacer. Y yo pensé en todos los recuerdos que arden en el fuego.

El verano pasado vi salir a la carretera a los corzos, vi salir a los ciervos, vi salir a las raposas y a los jabalíes, huían de las llamas. 

Después, caminando sobre cenizas, vi cuerpos calcinados, animales muertos. 

El verano pasado dos jóvenes fallecieron luchando contra el fuego a diez kilómetros de mi pueblo. Vidas, hogares, campos, animales: destrucción es uno de los nombres del fuego. Pero también, solidaridad, gente unida contra las llamas, cadenas humanas de agua, labradores gradeando en torno a su aldea, bomberos con las manos en el infierno. 

Y ¿qué hacer después del fuego? Cuidar el suelo, protegerlo, reforestar con árboles autóctonos, con árboles que resistan a las llamas. Resistir es otro nombre del fuego.

‘‘Fuéu’, ‘lume’, ‘foc’. Cada año más, más grande, más ardiente, más personas movilizadas, más coste en vidas humanas. Falta -todos lo sabemos- prevención, el otro nombre del fuego. ¿Y eso qué significa? Significa trabajo de invierno, significa cortafuegos limpios, monte cuidado, paisaje en mosaico, heterogéneo, significa inteligencia natural, sabiduría ancestral. 

‘Fuéu’, ‘lume’, ‘foc’. Así que el fuego es destrucción, pérdida, muerte. Pero también solidaridad, cuidado, renacer. 

Escuchadnos, a quienes estamos con los pies clavados en la tierra, a quienes conocemos el toque a ‘llume’ de las campanas, escuchadnos desde ahí arriba, desde todas las administraciones y todas las banderas, escuchadnos, porque el fuego tiene muchos nombres y todavía podemos elegir cómo llamarlo.
 

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