(No)‘Está cabrón ser yo’

Periodista
19/06/2026
 Actualizado a 19/06/2026
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Parece que ya ha pasado el tornado. Ha sido imposible huir incluso queriendo hacerlo. Se ha enterado hasta el pastor de Marne. No hablo de la ‘comidilla’ del nuevo vial de San Juan de Dios (que habrá que ver si computa como milagro) aunque precisamente Dios también esté en la ecuación. El Papa y Bad Bunny han abandonado territorio nacional y con ello podemos pasar al siguiente tema de conversación, que seguramente tenga que ver con el fútbol. En mi caso reconozco que no solo es que no lo haya evitado, sino que lo he buscado. Yo fui una de las 700.000 personas que durante las últimas dos semanas ha acudido a ver al Conejo Malo, que si lo dices así pierde el suficiente flow como para que la entrada cotice a mitad de precio. No van a encontrar aquí ninguna crítica, ya les aviso, porque de hecho van a encontrar una recomendación. Me lo pasé excelentemente bien, la organización fue de 10, Benito no parecía llevar 20 días cantando las mismas canciones y me quité la espina de un concierto para el que tenía entradas y el covid borró.

El caso es que más allá de lo que ocurría en el Metropolitano, dicen los confidenciales que el otro gran protagonista del mes en este santo país (nunca mejor dicho) fue el Papa Robert. Parece bastante claro que su visita ha sido un gran éxito para el país y para una Iglesia necesitada del aire de estos eventos. El caso es que parece ser que nuestros dos grandes protagonistas llegaron a verse las caras, curiosamente en el Bernabéu (no sabemos si ante los ojos del resucitado Florentino). Me gusta imaginar que Prevost le confesó al portorriqueño que, como dice una de sus canciones, en realidad no ‘Está cabrón ser yo’. Ser Papa sin duda exige grandes esfuerzos y su cruz pasa por, entre otras muchas cosas (como tener que escuchar a los pucelanos Siloé dos días seguidos), saludar a cada una de las miles de personas a las que lo hizo la semana pasada con la obligación de ponerte en su lugar, de que cada ocasión única para el otro lo sea también para ti. Una misión imposible que seguramente compartiese su interlocutor. Quizás este le habló de ‘Baticano’, una canción en la que el bueno de Benito dice algo así como que «pa’ creer en Dios no hay que ser ministro», que sabe que «a Él sin cojone’ le tiene cómo yo me visto hoy»... y que «si ‘El lo ve to’, yo sé que me ha visto /borracho en el VIP /se sabe de memoria a la’que le metí’». No sé muy bien cuál sería la reacción del Papa, que tiene pinta de ser un hombre comprensivo y posiblemente consciente de que si quieren que los jóvenes se acerquen a la iglesia lo tienen que hacer a través de mensajes que quizás no encajen de primeras. Estoy seguro de que Benito y Robert en realidad son colegas.

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