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El museo de la Encina, sueño y realidad

04/08/2026
 Actualizado a 04/08/2026
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Hay días en los que no resulta fácil encontrar un tema para comentar. No es éste uno de ellos, puesto que hoy hay mucho donde elegir. Aunque muchos de las incendios están ya controlados, la huella de desolación que han dejado permanece intacta y debería hacernos tomar en serio la gestión de nuestros montes. Si vamos al tema de la corrupción, aún queda mucho por descubrirse y aclararse. Y hoy, de manera especial, lo ocurrido en Ceuta daría para hacernos muchas reflexiones. Espero dedicarle otro día. Es algo muy grave que no puede dejarnos indiferentes.

Afortunadamente, también hay noticias positivas y merece la pena fijarse en ellas, pues son como una luz en la oscuridad. Incluso en medio de la desgracia de los fuegos, que han originado tanta destrucción y sufrimiento, conforta oír a algunos de los afectados que han tenido que abandonar sus hogares su agradecimiento a las personas que les han demostrado su cercanía y solidaridad. Pero hoy queremos poner nuestra atención en algo que es una excelente noticia para Ponferrada y para el Bierzo. Cuando hablamos de esta ciudad y de esta comarca, parece inevitable, al menos para los bercianos, que nos venga al pensamiento algo tan íntimamente unido a estas tierras como es la imagen de su patrona, la Virgen de la Encina. Junto con la fortaleza templaria, la torre de la basílica de Nuestra Señora de la Encina son dos elementos arquitectónicos sin los cuales Ponferrada sería otra cosa.

Pues bien, desde hace bastantes años, el párroco de la basílica, Don Antolín de Cela, soñaba con hacer un museo con un montón de obras de arte, la mayoría fruto de la generosidad de los fieles, que fueron acumulándose en armarios y trasteros. Así mismo, era también para él una gran ilusión crear un acceso digno y funcional para que las gentes pudieran subir a la torre y contemplar desde allí la preciosa panorámica de la ciudad y de una buena parte del Bierzo. Todo el conjunto del museo, la subida al campanario, y la propia basílica ayudan a poner en valor la gran riqueza que la fe y la cultura han generado en Ponferrada. Por supuesto que no se trata de una mera evocación de pasado, sino que es un triunfo del presente y una garantía de futuro. Entiendo que mis palabras hoy son muy pobres para expresar lo que significan estas obras, ejemplo de sana colaboración entre Iglesia y otras instituciones y administraciones. Lo importante es que lo comprobéis en directo, haciendo tiempo para ir a visitar esta gran obra.

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