Angel Suárez 2024

Movimientos extraños

04/07/2026
 Actualizado a 04/07/2026
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La mala gestión política se ha cebado con la provincia de León en muchos aspectos, pero sin duda el más llamativo, flagrante y escandaloso es el ferroviario.

Todo empezó cuando ZP –que antes de dedicarse al crimen organizado fue Presidente– decidió cargarse nuestra hermosa Estación de Norte. Nos explicó entonces, que era un paso necesario para eliminar el paso a nivel del Crucero, y mandó edificar la nueva estación con carácter provisional. Una vez terminado el soterramiento, la Estación del Norte recuperaría su antiguo esplendor, y la provisional se dedicaría a usos administrativos.

Pero ya se sabe que en esta vida nada es para siempre excepto aquello que en España se califica como provisional, así que la nueva estación siguió cumpliendo su función per secula seculorum, y la antigua se convirtió en una explanada bastante hortera que los niños usan para patinar.

Este triste relato queda en una anécdota si lo comparamos con el drama de la Estación de Matallana. En julio de 2019 el propio Ábalos –que antes de recluso fue Ministro de Fomento– vino a suscribir el pacto PSOE-UPL para tomar la Diputación, que incluía «la puesta en servicio de los ferrocarriles de Feve hasta el centro de la ciudad», entre otras muchas fantasías animadas.

Y casi ni nos acordamos del soterramiento de las vías en San Andrés, pero aún hoy hasta 10 o 12 vecinos de Trobajo –que antes y ahora votan al PSOE sin dudarlo– se manifiestan para reclamarlo.

Cuando el Ministerio pasó a manos de Óscar Puente, feroz enemigo de esta tierra, y cuando supimos que Adif ni siquiera podía permitirse el dispendio de mantener las vías en condiciones de que la gente no se mate, todos dimos por perdida cualquier batalla relativa a la cosa ferroviaria.

Y de repente aparece un proyecto de 10 millones de euros para urbanizar el entorno de la antigua Estación del Norte ¿Qué urbanización necesita la calle Astorga, que está recién hecha, y la también reciente pista de patinaje de detrás de la estación? ¿A qué viene acordarse ahora del viejo edificio cuando se supone que Adif no tiene ni para cambiar las traviesas de Adamuz? Ni idea, pero puede que, al menos, algún juez de instrucción nos haga saber en unos años qué socialista se lleva la mordida.

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