Ahora viene Elon a decirnos que «se podría usar la España vaciada para generar toda la electricidad que Europa necesita».
Yo formo parte de ese exiguo tanto por ciento de personas que vive ahí, en la España vaciada. Y, en contra de lo que pueda parecer, creo que vivir en una zona cuya densidad de población ronda los 8 habitantes por kilómetro cuadrado entraña más naturalidad que vivir en un sitio cuya densidad de población es de 5.800 habitantes por km² (pongamos que hablo de Madrid).
Elon vive en Boca Chica, Texas. Él sabe muy bien de lo que estoy hablando porque en su zona la densidad de población es prácticamente nula, por muy cerca que esté de SpaceX, Starbase, su centro de trabajo.
Este año ha saltado a la palestra un concepto muy interesante de la mano del Princesa de Asturias 2025 Byung-Chul: «sociedad del rendimiento».
Atendiendo a este concepto cargado de verosimilitud, es posible creerse que en realidad la España vaciada no tienen ningún problema salvo el boicot sistemático al que le somete la administración negándole los servicios mínimos: red de salud, enseñanza, carreteras, comunicaciones, etc., y las inversiones que sirven para mitigar los problemas derivados de, por ejemplo, el cambio climático, entre otros, por el simple hecho de no considerarla rentable. Como si la rentabilidad fuera la razón de ser de todo lo que existe. Como si yo no pagara mis impuestos religiosamente. Porque la realidad es que la España vaciada no está tan vacía; somos 8 por km². ¿Quién ha decidido que 8 no son suficientes? ¿Por qué de repente 8 es igual a vacío? Eso sí, no somos rentables. Es lo único que pasa.
El dinero. Para El Gran Capital no puede haber nada bajo las estrellas que no sea exprimible hasta la última gota de su jugo.
Y de aquí no sacan ni un duro.
¿Por qué todo tiene que estar adherido a un parámetro de rentabilidad? ¿Por qué no pueden existir las cosas si no son rentables? ¿Por qué la España rural no puede vivir en la naturalidad de su evolución demográfica sin que nadie se moleste porque somos menos rentables que SpaceX, Starbase? ¿Por qué tenemos que ser lo que ellos quieran que seamos?
Por otro lado, las cosas están cambiando, como es lógico. ¿Por qué no dejar que el futuro se manifieste sin precipitaciones?
¿Quién quiere volver al pasado?
Nadie.
La población que se fija en estas zonas ya no tiene tanto que ver con lo agrario y ganadero, ahora, gracias al teletrabajo en los núcleos rurales, agricultores y ganaderos son minoría con sus macrograjas y sus latifundios de kilómetros y kilómetros de maizales. Además, la mayoría de ellos ya no viven por aquí. Prefieren vivir en la ciudad más próxima aunque se tengan que levantar a las cinco de la mañana para desplazarse hasta sus explotaciones agrarias o ganaderas. Ya no cuidan ni interactúan con su entorno como lo hacían nuestras abuelas. Atienden de sus intereses, como lo hace cualquiera que tiene un negocio; están totalmente integrados en el sistema. Nada se les puede reprochar y ya nada tienen que aportar a esta España de mínimos.
El caso es que Elon es el tipo con más olfato del mundo para los negocios exitosos. Alguien tendría que informarle de que aquí, en España, ya no hay vacíos que valgan. Que estamos encantados con nuestra densidad de población. Que no es un problema. Que adiós muy buenas y váyase usted por donde ha venido, con la paz que deja.
Y cuando salga, por favor, que alguien cierre bien la puerta.