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‘Monday, Monday’

28/04/2024
 Actualizado a 28/04/2024
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No se vive mal bajo el pérfido sanchismo. La protección social ha aumentado a cotas desconocidas, junto al salario mínimo; pese a agoreros, la economía crece más que en ninguna parte y las grandes empresas, incluidos los bancos, no han notado el socialcomunismo chavista ni la milésima parte que una crisis de preferentes de las suyas. El país ha retomado músculo exterior y parece encaminado a tomar sus propias decisiones. La cultura sostiene debates homologables en Europa y las actividades se administran con objetivos declarados y defendibles. Paulatinamente se abordan asignaturas pendientes de la democracia española. La política interior, ese calvario, se ha serenado, y en Cataluña las «calamidades» de la amnistía han encauzado el curso normal de los acontecimientos y ya nadie bloquea aeropuertos. El enajenado país de hace unos años, amenazado después por aprietos que han sabido superarse, se relaja. Y sin embargo ¿de dónde viene tanta injuria y tanto odio, tanto rencor?

Este atizar de piras se produce por sistema cuando gana la izquierda, pues la derecha se tiene por dueña de la hacienda por gracia divina y se siente usurpada si no ejerce. Nunca, y eso es comprobable, han hecho algo así los socialistas en temas de Estado o en la oposición. Pero ahora hay algo más que la inquina que se vivió contra Zapatero. Aquella tenía un componente de rabia por la pérdida in extremis del 11M, no solo imputable a las mentiras del PP; pero en esta hay más. Se trata de venganza. Recordemos: Sánchez sacó del gobierno a un partido corrupto sobre a sobre cuya renovación no se ha producido, ni en muchos de sus comportamientos ni apenas en nombres. De entonces al Perro, al monigote de Ferraz y a esta infamia contra su esposa, una cacería feroz no ha dado cuartel ni deja heridos. Al fin, Sánchez ha pedido tiempo muerto (‘time-out’ mejor). Como jugador de baloncesto lo necesita para reorientar un partido que está embarrado toda vez que los frentes judiciales se han desquiciado por obra y gracia de una judicatura que admite cualquier querella si viene del bando propio y aunque venga de un sindicato del crimen. Ese tiempo ha de servir para cambiar el foco y revelar la situación ante los espectadores, ciudadanos que asistimos muchos entre hastiados y cabreados por supuestas noticias que cada día sabemos lo que dirán y cómo antes de leerlas, porque cierta prensa se ha convertido en el armamento pesado de esta trifulca, nacional y local, desertando de cualquier ética de la profesión.

A la carrera, el líder de la oposición ha salido a mofarse de Sánchez por adolescente y caprichoso acusándole de dejar el país sin rumbo cuando apenas se ha tomado unos moscosos y un fin de semana por un motivo que a muchos nos dejaría KO. Una muestra. Por todo esto, hoy le envío mi ánimo, presidente, siga adelante. No solo porque la alternativa es como parece, sino porque usted ha gobernado bien. Y por el bien de todos.

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