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Las mis vecinas

08/03/2026
 Actualizado a 08/03/2026
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Se celebra hoy el día de la mujer, cojonudo, por mí que no quede. Lo que pasa es que cuando me dice la crianza que se lo explique los cojo por el brazo y pregunto, ¿para dónde tiramos?Me da igual para arriba que para abajo, en cada casa un ejemplo, o dos, o más;sin que pierda la oportunidad de, antes de salir, contarles lo de su bisabuela, la que estaba embarazada de su abuela cuando murió el bisabuelo en aquella otra pandemia, la de 1919.

- ¿No había nacido la abuela cuando murió su padre?
- Eso es.
- ¿Y qué hizo la bisabuela?
- Levantarse cada día al amanecer, prender la cocina, ordeñar las vacas, arar las tierras y, nada más que pudo, mandar a la abuela a estudiar, para que no le faltara de nada. 

Quedan muy callados. Parece que lo piensan cuando van por la calleja y se escucha ruido en casa de Pili y Benito. «Aquí vivía Benigna la panadera, que también se levantaba al amanecer, pero a hacer pan, no os imagináis cómo olía la panadería. Y repartían con el caballo y el carro. Después pusieron un bar en León y Pili, su hija también tuvo un restaurante, por eso os hace chocolate y cosas con mucho humor. Benigna estuvo muy enferma, se olvidó de su vida pero Pili siempre estaba a su lado. Ver cómo le limpiaba las lágrimas o los mocos o cómo le cogía la mano y le llamaba ‘mamina’ es la mayor película de ternura que he visto».

Enfrente vive Sara, igual es la mayor del pueblo y la primera que enciende la cocina cada mañana. Cuando volvéis de fiesta ya echa humo a pesar de que con vuestras voces en el Casino no la dejáis dormir, pero nunca se queja, por nada. Ella, como Pili con su madre, cuidó de Marcos, que tuvo un accidente, y no olvidó nunca lo mucho que habían trabajado juntos para sacar adelante, y bien, a una familia numerosa, «empezando de nada», suele explicar ella.

Enfrente está Tere, primero trabajando con el ganado y la familia, después tantos años en el bar de Reyero. Nadie entendía como ella a aquellos paisanos cada noche, jugándole un vino a los dados a Fonso, la mejor muñeca de Europa;dejando cantar a Adelino y Abilio «porque presta escucharlos»;bromeando con Zapico y El Cuadrao con una sonrisa que tantas veces nada tenía que ver con el cansancio acumulado. Ahora cuida de Lola, su hermana, que también se le ha olvidado su vida.

Al lado están las flores de Sofi. Que también fue panadera, igual fue la primera mujer que condujo un LandRover para repartir. Yahora, también jubilada, quiere que el pueblo esté guapo y cuida, mejor mima, las flores más bellas  de muchos kilómetros a la redonda ¿Para qué?Para que esté guapo...

- Yasí hasta el final del pueblo ¿Seguimos?

Nunca lo habían visto así. Están a otras cosas. Pues eso.  

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