Si que tienen que llegar mal Cultural y Ponferradina al derbi para que en la semana de su enfrentamiento apenas haya ni enganchones entre unos aficionados y otros, más preocupados de los numerosos problemas de su respectivo equipo que de lo que viene.
Sin embargo, según se acerque el domingo, todo cambiará. Muchos pensarán que el derbi le llega en el peor momento a su equipo, pero quizá sea lo mejor que le puede pasar. Con la mayoría de rivales que le tocaran ahora mismo, la situación sería que una derrota lo hiciese explotar todo por los aires y una victoria por sí sola no calmara aún nada, y que además hubiese que afrontar la cita con un ambiente enrarecido entre la hinchada.
Aquí no será así. El Reino de León, que por desgracia ante otro equipo estaría pitando al minuto 15 si siguiese el 0-0, irá a muerte salvo resultado muy negativo, porque al que le queden dudas sobre ello se le quitarán cuando empiece a oír constantemente en el fondo sur la banda sonora del ‘Puta León, puta Cultural’ que acompaña a cada derbi. Por supuesto, cambiando la letra del cántico por Ponferrada y su afición , lo mismo a la inversa pasaría si el partido se jugase en Ponferrada en El Toralín.
En el caso de la Cultural, una derrota doy por hecho que provocaría un cambio de técnico (debería ser también de director deportivo si ese relevo se produce), porque estarías obligado a tocar algo dado que la situación con la grada pasaría a ser casi irrespirable. Un empate... habría que ver la forma, pero yo ya especulo con que un 0-0 infumable acabe con un histórico comunicado de ambos conjuntos el lunes por la mañana cambiando de técnico.Pero una victoria, al contrario que si el rival fuera cualquier otro, daría el aire, el impulso y el pequeño margen para que Jandro y esta plantilla intenten reconducir la situación.
Y más allá de lo deportivo, un acierto y un error para mí en la gestión culturalista del encuentro. Lo positivo, dar por fin, como ya se hizo en cada partido de la pasada temporada, exactamente el mismo número de entradas a la afición visitante que va a recibir tu hinchada a la vuelta, sin mirar el aforo del estadio como ya hiciste, por ejemplo con Racing o Sporting que tienen campos mucho más grandes, el último año en Segunda.
Lo negativo, ese incentivo tan sumamente pobre para que los socios que no puedan ir al partido pongan a disposición del club su asiento para ser revendido, provocando que en partidos donde se cuelga el ‘no hay billetes’ acaben viéndose muchas butacas libres. Como con la autopista León-Astorga, menos es más. E igual que, si el precio nocturno de esa carretera fuera también el de día, estoy convencido de que sacarían más dinero porque irían más del doble de coches; aquí si la recompensa no fuese un 20% del precio por el que la revenda el club para gastar en la tienda, que hace que para eso prácticamente nadie lo ceda, sino que fuera por ejemplo un 40% a reducir en el precio del próximo abono, la Cultural también acabaría recaudando más.
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