José Luis Prada

Las Médulas (Escrito el 8 de marzo de 1998)

09/01/2026
 Actualizado a 09/01/2026
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Es increíble y a la vez inadmisible lo que está sucediendo en este bello paraje de nuestro Bierzo. Desde que fue declarado Patrimonio de la Humanidad se desató el síndrome de ‘medulitis’. Todo el mundo quiere ser el primero y el más listo para aportar soluciones de cara al futuro de este singular paisaje. Eso sí, todas y cada una de las soluciones pasa por gastar (se dice ahora invertir) enormes sumas de dinero para crear… ¿?, Para edificar… ¿?, para potenciar… ¿?, para alumbrar… ¿?, para mejorar… ¿?

Hay declaración de intenciones a troche y moche, que si la Ministra, que si tal consejero de la Junta, que si el Ayuntamiento de Carucedo, que si el Consejo Comarcal, que si el Ayuntamiento de Borrenes, que si la Promotora, que si el alcalde de Puente, que si Unión Fenosa, que si los vecinos de…, en fin…, todo Dios larga y lanza su oferta redentora para el ‘nuevo descubrimiento’ que son Las Médulas, ¡no lo entiendo!

Las Médulas están ahí desde siempre. Ya a principios de este siglo, un señor, precisamente de Cacabelos, Don José Castaño Posse, escribió un librín muy bonito sobre ellas. En él manifiesta, aparte de la belleza del paraje en sí, la abulia, la dejadez y el abandono en que están inmersos los Bercianos en aquella época.

Pasaron desde aquella fecha casi cien años y yo, ahora mismo, subscribo y ratifico aquella afirmación, ¡qué coincidencia! ¿verdad? Pero aún a pesar de nosotros, los propios Bercianos, Las Médulas mantienen a lo largo del tiempo su propia originalidad y su sorprendente y explosiva belleza…

Mientras tanto, nosotros (los Bercianos) casi tenemos orgasmos de placer mirándonos todos al ombligo y presumiendo a boca llena de ese espectacular paisaje, sin haber tenido arte ni parte en haberlo creado, ni hacer nada ni mover un dedo por cuidarlo y mantenerlo en la más mínima decencia… Ahora todo son soluciones con aportaciones multimillonarias, soluciones en lo que lo único que interesa es que tal o cual proyecto vale tantos o cuantos cientos de millones… Proyectos para hacer un parque tecnológico…, proyecto para iluminar todo el recinto, proyecto tal, proyecto cual. Según mi personal punto de vista lo que necesitan Las Médulas es que todos los Bercianos, pero sobre todo los vecinos de los pueblos que las rodean, sepan de una vez lo que tienen en la mano, que es una verdadera joya, un filón inagotable de creación de riqueza bien entendida. Lo único que necesitan hacer para vivir de ella es ser respetuosos con la propia naturaleza del paraje, es ser consecuentes y respetar al máximo la propia arquitectura de todos y cada uno de esos pueblos, en fin…, cuidar y mimar como a un hijo todo el entorno sin dejarse deslumbrar por espejismos, y no aprovecharse del beneficio inmediato que, aunque nos cueste admitirlo, conduce, al final, siempre al fracaso…

Mucho hablar, mucho escribir, mucho especular sobre el tema… y mientras tanto un incendio, otro incendio, y otro que por desgracia no tardará en llegar ¡qué pena!

Mi reflexión y mi grano de arena:

Para esta semana o al máximo para la otra, del 16 al 21 de febrero, Prada, como berciano que siente vergüenza de sí mismo y para acallar de alguna manera su conciencia, pone a disposición de Las Médulas ocho o diez personas (incluido yo mismo) de nuestra pequeña empresa para limpiar, podar, desbrozar, adecentar, cuidar y mimar en lo que puedan todo el recinto; por supuesto con un jefe o capataz cualificado de medio ambiente para que dirija todo el trabajo. Y, por supuesto, con el asesoramiento del equipo técnico arqueológico que está trabajando en este momento allí. Ni que decir tiene que iremos con la herramienta que haga falta.

Otra reflexión:

Ojo con masificar la afluencia de visitantes, esto nunca, nunca, es bueno. Punto.

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