Inopinado. Creía que la juventud iría siendo enterrada por la vida, sería ajena, no volvería, tocaría ir únicamente al futuro incierto al que se lanzaron las expectativas. Dudas fastuosas, lógicas y florecientes ante el nuevo escenario. Creía que la vida se transformaría en una rutina tediosa, que efectivamente va llegando, pero más poco a poco. Creía que alcanzaría el estancamiento, estaría anquilosado en los días y la existencia sería ajena al control propio. Ser joven tal vez sea la tarea más ardua, no sólo es luchar contra los terrores propios y autoinducidos, es sentirse integrado, encontrar tu propio lugar. En muchas ocasiones ese hogar no está cercano, pero tampoco lejano, simplemente es que las piezas del destino se coloquen para situarte en él. En muchas ocasiones te has cruzado con ellos innumerables veces sin percibir que finalmente serían los que te recuperaran, los de la segunda juventud, los de la resurrección.
Epifanía. La generación propia se fue perdiendo en la disolución, condenándose a sí misma al asentamiento, tal vez porque forma parte del bucle. Pero hay algo místico que tiene este paraje, la metamorfosis constante, la aparición divinal de nuevas personas que mantienen el vigor de todo este mundo que hemos creado en lo ajeno a la urbanidad. Aparecieron unos renacuajos colosales para salvar mi eternidad pueblerina, para extraerme la soledad, para acompañar en el camino pedregoso, para dar motivos a seguir adelante, para recorrer juntos tanto la felicidad como los problemas. El hogar era esto, estaba aquí, y no había que buscarlo, sencillamente dejarse encontrar siendo ajeno a cualquier prejuicio social. Diferencia de siete, diez, y qué, lo primordial es todo lo demás, eso que inició la nueva vida. De unos a otros nos fuimos formando, creando, viejos y nuevos, partiendo de una gran ironía; no estamos tristes, al menos cuando estamos juntos.
«Now is not the time to cry, now’s the time to find out why, I think you’re the same as me, we see things they’ll never see, you and I are gonna live forever» (Oasis).