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‘Matar judíos’ y judíos que matan

26/04/2026
 Actualizado a 26/04/2026
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¡Mira por dónde!, una provincia como la leonesa, cada vez más despoblada y devastada por el fuego estival –intencionado o casual– ha estado por unos días en candelero global al ser denostada por un medio de prensa israelí aludiendo a una expresión típica leonesa como es por Semana Santa lo de «matar judíos». Algo que hoy no tiene carácter criminal ni nada por el estilo, pues se trata de un dicho popular puramente gastronómico que solamente guarda relación con una bebida, concretamente la limonada que se consume en territorio leonés por esas fechas. 

El foco de atención y alusión actual de «matar judíos» radica en un vídeo sacado de contexto por la ILTV Israel News (empresa difusora de noticias en inglés y español), generando críticas hacia España por la postura del Gobierno español contra Israel por lo del «no a la guerra» en boca de Pedro Sánchez, referente a los ataques injustificados llevados a cabo por el dúo imperialista Netanyahu & Trump, camaradas del reciente bombardeo contra Irán. Lo de ‘matar judíos’ resulta, pues, una expresión tergiversada, ya que está únicamente vinculada a la citada bebida. La paradoja es que la propensión expansionista de Israel, esa sí es la que está matando a mansalva, sin miramientos de edad, género ni condición humana, tanto a gazatíes (ya más de 70.000) como a libaneses y cisjordanos; y últimamente a iraníes por medio de proyectiles aéreos que, por poner un ejemplo de atrocidad, ha caído sobre una escuela matando a más de un centenar de niños. 

Fuera de los más recientes en el tiempo ‘progromos’ (o linchamientos en ruso) y del holocausto nazi contra los judíos, el origen de ‘matar judíos’ como líquida expresión es incierto, siendo varias las teorías sobre el mismo, aunque parece estar vinculado a la persecución de cristianos a judíos en León durante la Edad Media. El pretexto no era otro de ser los judíos, además de causar envidia por más adinerados, ser quienes crucificaron a Cristo, el Dios de los cristianos. En virtud de ello, a finales del siglo XII los monarcas Alfonso VII de Castilla y Pedro II de Aragón asaltaron las juderías de León, situadas en aquel momento en el arrabal de Puente Castro, lo que obligó a los judíos a huir e instalarse en la ciudad, en concreto en el barrio de Santa Ana y plaza de San Martín.

A mediados del siglo XIV, Suero de Quiñones, el protagonista del Paso Honroso, debía en León una gran cantidad de dinero a un prestamista judío. Para evitar pagar la deuda, Quiñones habría impulsado un ataque violento contra la judería leonesa bajo la excusa de la responsabilidad de ser sus integrantes descendientes de los autores de la muerte de Cristo. Tras el ataque, en el que se dice que hubo muertos, Quiñones y sus seguidores lo celebraron bebiendo limonada.

Otras versiones de ‘matar judíos’ indican que, para evitar los ataques a los judíos en Semana Santa, las autoridades leonesas permitieron la consumición en las tabernas de una bebida alcohólica suave, la limonada, en unas fechas que eran de abstinencia y ayuno, para que así los atacantes se emborracharan y no llevaran a cabo sus criminales propósitos. 

Por último, hay quienes señalan que la limonada recuerda la quinta frase de Jesús en la cruz «Tengo sed» (Juan 19, 28), vinculándola a la expresión «Limonada que trasiego, judío que pulverizo», atribuida a Fernando ‘el Católico’, en 1492, quien firmó el primer decreto de expulsión a los judíos en la España de aquel entonces.

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