Ramzi Albayrouti

Más vale tarde… que nunca

05/09/2025
 Actualizado a 05/09/2025
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Durante largos meses, los palestinos han estado esperando una verdadera movilización por parte de los sindicatos y asociaciones de periodistas en todo el mundo, así como una postura clara por parte de las instituciones mediáticas árabes e internacionales frente a lo que sufren sus colegas en la Franja de Gaza, quienes se han convertido en un objetivo directo del ejército de ocupación israelí. El periodista palestino ha pasado a ser un «blanco legítimo», violándose sus derechos sin ningún compromiso legal o ético, a pesar de que el derecho internacional garantiza su protección y libertad para ejercer su labor sin amenazas ni restricciones.

A lo largo de estos meses cargados de masacres y violaciones, no hemos visto una reacción seria ni posturas claras, salvo algunas declaraciones tímidas que condenan –solo en el discurso– los ataques contra los periodistas palestinos. Sin embargo, recientemente, ante el aumento en los asesinatos de periodistas en Gaza –más de 250 muertos a manos del ejército israelí de forma premeditada– comenzó a gestarse un movimiento internacional. Israel justificó estos crímenes acusando a los periodistas de incitación o de tener vínculos con facciones de la resistencia, en intentos claramente falsos de justificar su asesinato al margen de la legalidad.

Este escalamiento sangriento llevó a varias instituciones y sindicatos de prensa en países europeos a movilizarse. Cientos de periodistas y sindicalistas participaron en marchas que rechazan la conversión del periodismo en objetivo militar, realizando funerales simbólicos donde se portaban ataúdes con fotos de los mártires de la prensa en Gaza. Otras actividades incluyeron vestimenta manchada con sangre simbólica como muestra del horror vivido. Más de 200 medios y portales digitales suspendieron temporalmente sus servicios durante un día como protesta por los asesinatos de sus colegas.

En la capital belga, Bruselas, se celebró una conferencia internacional para lanzar el ‘Fondo de Apoyo al Periodismo Palestino’, donde también se alzaron voces que exigieron la rendición de cuentas de Israel por los crímenes cometidos contra los periodistas palestinos, además de demandar el cese de todas las formas de agresión y restricción a la libertad de prensa. También se insistió en permitir la entrada de periodistas internacionales a Gaza para cubrir los acontecimientos, algo que Israel ha impedido desde el inicio de su ofensiva, temiendo que se expongan sus crímenes y actos de exterminio contra la población civil.

En este contexto, la relatora especial de la ONU para los territorios palestinos, Francesca Albanese, afirmó que desde el 7 de octubre de 2023, Israel ha matado a más periodistas palestinos que el total de periodistas muertos durante la guerra civil estadounidense, las dos guerras mundiales, la guerra de Corea, Vietnam, y los conflictos en Yugoslavia y Afganistán... juntos. Una declaración impactante que pone en evidencia la magnitud del crimen organizado que se está cometiendo contra la prensa palestina, incluso cuando los periodistas pertenecen a prestigiosas agencias internacionales como Reuters, Associated Press, BBC, Sky News, Al Jazeera y otros medios globales.

Aunque este movimiento internacional ha llegado tarde, su importancia radica en la necesidad de que continúe y se intensifique, y no que sea una mera reacción temporal que pronto se disipe. Volver al silencio y la pasividad solo significará permitir la continuidad del crimen y legitimar el asesinato de quienes portan una cámara, una libreta y ejercen su oficio con integridad y valentía.

Ramzi Albayrouti es un periodista palestino refugiado en León

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