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Martino, Eutimio

13/07/2026
 Actualizado a 13/07/2026
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El Padre Martino ha muerto a los 101 años en su casa de jesuitas. Y este cronista se conmueve ante su recuerdo pues considera al Padre Martino un leonés ejemplar del siglo XX. Natural de la montaña del río Esla (que como se sabe «nace en San Glorio, Pandetrave y Arcenorio) dedicó su vida a la historia, a la verdadera historia de su tierra, y nos dejó en sus libros todo cuanto debíamos pretender saber de nuestro pasado. Y lo hizo de tal manera que casi todos (y ya es difícil) alabaron su trabajo que consistió, primero en desmentir muchos bulos de grandes expertos, y segundo, en desvelar la verdad de los hechos ajustándose al terreno que él tan bien conocía.

A Vidanes lo llevamos varias veces para escuchar de su propia voz la historia de la conquista romana. Y para que nos destripara la cosa de que Vidanes era simplemente Villa Agnes como era costumbre pensar entre los nativos. Pues era Bedanes, nada menos, significado que el cronista se reserva pues es consciente de que «no merece la pena» ‘meneallo’ en este tosco ambiente en que se mueve el mundo. Lo malo es cuando ponía en solfa el «salto de Pelayo en su caballo» y hasta la existencia misma del héroe.

Los ‘claraboyos’ y todo su grupo amigo le tuvimos devoción a Martino y no había verano que no mantuviéramos con él una cena en alguna covacha de la ciudad para que nos contara «lo nuevo» de sus pesquisas. Y cuando digo los ‘claraboyos’, incluyo también a Aparicio y Merino, y todo el gran grupo de amigos que fuimos siempre los escritores, pintores, y familiares, contemporáneos leoneses.

Martino ha muerto y el cronista le recuerda en una conferencia en Cistierna, con 90 años, y la hora y media de pié y sin repetirse ni balbucear ni un solo momento. Y recuerda cuando, al cumplir 100 años, le llamaron los frailes de Villagarcía para pedirle que llamara por teléfono al Padre Martino para felicitarle por su cumpleaños. Y así lo hizo.

De todos sus maestros, este cronista lo recuerda, como al Padre De Lama, como un modelo: Enorme inteligencia, gran esfuerzo, trabajo de profundidad, nunca dar nada por cierto, enorme preparación, simplicidad y valor para exponer los hechos. Si el ejército invasor, un ala de mismo, subiera Esla arriba a partir de Mansilla y lo hiciera por el camino de montaña que todavía se conserva y se puede andar a partir de...

Adiós: Padre Martino. Este cronista te seguirá llamando por teléfono del cielo. Y siempre, siempre, te recordaremos ‘los mastuerzos’.

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