Alfonso Martínez color

Manzanas traigo

26/02/2026
 Actualizado a 26/02/2026
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Cuenta la leyenda que Sir Isaac Newton comenzó a darle vueltas a su teoría sobre la gravedad que atrae los objetos hacia la tierra después de que le cayese una manzana en la cabeza mientras estaba sesteando a la sombra de un frondoso árbol.

Por eso se dice que las cosas caen por su propio peso, que no deja de ser la unidad de medida de esa fuerza gravitacional que en política suele llevar a decir con bastante frecuencia aquello de «cuerpo a tierra, que vienen los nuestros», sobre todo en época de congresos intestinos o elaboración de listas en vísperas de la fiesta de la democracia.

Y en esas estamos ahora mismo, con todos los aspirantes a representarse más a ellos mismos que a quienes les votamos perfumados y repeinados mientras hacen cola a la puerta del guateque y aplican esa otra máxima tan habitual en política que pregunta «dónde vas» y responde «manzanas traigo». 

Es como si creyesen que aún no nos hemos caído del manzano, por no decir del guindo o del nogal, ya que las grandes protagonistas de la eterna precampaña electoral en este nuestro engendro autonómico han sido las nueces.

Reconozco que la idea del número de la popularidad para tratar de alejarse inútilmente del ruido del debate público me pareció bastante simple, siesa y trasnochada, quizá para adaptarse al carácter de quienes moramos el terruño birregional, pero rápido llegaron los socialistas para hacerla menos mala y dedicarse a ir por la vida abriendo nueces a martillazos.

Son muchas las promesas que la administración que junta esta separada comunidad tiene pendientes de cumplir en la provincia (basta citar ejemplos más sangrantes como el tiempo que llevan los zardinos esperando su instituto y su centro de salud), pero no parece de recibo ‘liarse a golpes’ con la ampliación del polígono de Villadangos o los centros de salud del Ejido y Pinilla, que son sólo algunas de las nueces de cosecha tardía que han caído estos años sobre la cabeza de los leoneses.

Bien estaría además que el número uno de la popularidad entrase a fondo en cuestiones como las listas de espera de la sanidad, los consultorios rurales cerrados a cal y canto o el mal estado de muchos centros educativos, que son los ejes en los que con razón centran sus críticas los socialistas, aunque sólo lo hagan para tratar de difuminar en vano el abandono absoluto en el que se encuentran la inmensa mayoría de los proyectos que el Gobierno de España tiene pendientes por estos lares y que ni siquiera merecen una palabra en los mítines con que nos deleita el presidente Sánchez Pérez-Aviador cada vez que sale de las dependencias monclovitas para coger aire y lucir palmito.

Sigan por ese camino y verán que cada vez hay más leoneses a los que les cae una manzana en la cabeza y votan con el corazón a quienes manejan el lamento como nadie o con el estómago a quienes prefieren el ruido atronador a las nueces. 

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