La editorial Eolas de León acaba de publicar un libro que, como el pionero de Wenceslao Álvarez-Oblanca ‘La represión de posguerra en León. Depuración del Magisterio, 1936-1943’, muestra la saña con la que el régimen franquista persiguió a un gremio profesional cuyo único delito había sido enseñar a leer y a escribir a una sociedad que hasta la época de la República vivía sumida en el analfabetismo y en el oscurantismo medieval, tan caros a las clases dominantes, comenzando por la Iglesia, que de ese modo podían gobernarla a su antojo. ‘La represión de maestros en la provincia de León durante la guerra civil’ , de Beatriz Mayo, ahonda en la investigación de un proceso que se llevó por delante el futuro de centenares de maestros leoneses, como demuestra la relación de personas ‘depuradas’ (apartadas) del servicio y condenadas, por tanto, al ostracismo profesional y al exilio o al hambre, y pone en evidencia una vez más el odio del régimen de Franco hacia unas personas que con su labor ayudaron a despertar las conciencias de los más humildes, algo imperdonable entonces y todavía hoy por desgracia, como demuestran continuamente otras dictaduras.
Añadir La Nueva Crónica como fuente preferida de Google de forma gratuita
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.