Vuelvo al suco. Que con la edad y la propensión a estar en las reuniones de sucedidos ya creí haberlo escuchado todo, pero mira tú por donde ocurre que siempre hay algo nuevo.
Y lo había.
A resultas de un turbión —que es una de las fórmulas que traía la Enciclopedia de Álvarezen Urbanidad para empezar una historia metida en Larios o Bacardi, si son modernas, o en Anís de LaAsturiana o Soberano, si son antiguas—pues a resultas resultó que el buen paisano cuando fue a coger el coche para regresar a casa después del enfosque (en este caso de Veterano)se encontró con que en mala hora se le ocurrió bajar a León, nunca le hubieranhecho eso en el pueblo:«Le robaron el volante».
Llamó a la Policía, porque sinvolante no podía ir.
- ¿Cómo que le robaron el volante?
- Por la gloria de mi madre.
- ¿No habrá vivido usted en Inglaterra y lo tendrá al otro lado? Mire a ver.
- ¿Qué Inglaterra ni Inglaterra, yo soy minero. Estoy a la izquierda y el volante no está, me lo robaron.
Más por curiosidad que por cosa de orden público los policías fueron al lugar de autos.
- ¿Buenas, es a usted al que le han robado el volante?
- El mismo, mire usted, no hay volante por ninguna parte.
- Tiene razón pero... ¿Ysi prueba usted a sentarse en el asiento de adelante en vez de en el de atrás? Probablemente lo encuentre.
- Ya, pero aquí me lo robaron.
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