Secundino Llorente

La vuelta al cole más epatante

08/09/2022
 Actualizado a 08/09/2022
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La RAE define ‘epatante’ como aquello que causa gran admiración o asombro por ser fuera de lo común. Este comienzo de curso es especial y fuera de lo común.

Con los precios de todos los productos de la cesta de la compra al alza ‘los padres’ se enfrentan ahora a un nuevo reto: los gastos derivados de la vuelta al colegio. Imagino a millones de familias españolas preocupados por las subidas y que se ven obligados a apretarse el cinturón porque la partida para los gastos escolares también se va a incrementar. Según un estudio elaborado por ‘el outlet online Privalia’, la vuelta al cole por alumno puede superar incluso los 500 euros. Una familia con dos hijos deberá dedicar más del 50 % del sueldo a este tema. La lista de necesidades es larga. Cuadernos, lápices, bolígrafos, calculadora, mochila, calzado, uniforme en la privada, el móvil ya es imprescindible y, principalmente, libros de texto. He conocido muchos sistemas para ahorrar dinero en los libros de testo, desde las Asociaciones de Padres organizando en un aula un intercambio o ‘rastro’ de libros que suponía un gran ahorro para las familias hasta el programa de gratuidad de libros de texto promovido por la Consejería de Educación de la Junta de Castilla y León.En aquel programa Releo los alumnos se beneficiaban de las ayudas al obtener el uso gratuito de los libros de texto. Pero ahora el problema es más complejo porque ni siquiera tenemos todavía los libros de texto. Las editoriales aún los están confeccionando y los profesores no los tendrán aún decididos. Los padres por sus hijos lo dan todo y son capaces de pasar hambre para que sus hijos lleguen equipados al colegio. Así se buscan todo tipo de artilugios para tenerlo todo al menor precio posible. Las familias más previsoras aprovechan las rebajas de verano, utilizan las ventajas del canal ‘online’ y toma auge el reciclaje reutilizando materiales y prendas de amigos y conocidos, sobre todo ropa, material escolar y libros.

¿Y los profesores? Hoy, 8 de septiembre, la mayoría de los profesores de primaria y secundaria ha recibido la convocatoria para un claustro de inicio de curso en el que se decide todo. ¿Cómo recuerdo aquellos claustros en los que todo estaba a punto para la decisión final? Libros de texto, cupos de profesores, itinerarios, asignaturas, horas de clase, ratios de alumnos, tutorías, jefaturas de departamentos, convivencia, optativas, planes de refuerzo, bibliotecas, guardias, etc. Aun estando todo medido y ajustado siempre surgía algún problema. No quiero ni imaginar lo que pueden estar pasando los profesores en este momento. Especial preocupación para los equipos directivos. ¡Madre mía, compañeros directores! ¿Cómo podéis encajar este puzle sin pies ni cabeza?

En estos primeros días de septiembre la mayoría de vosotros, profesores de Castilla y León, estaréis convocados para este importante claustro que marca las pautas del nuevo curso. Recuerdo que en estos primeros días de curso los equipos directivos organizaban todo el ‘paquete’ del curso: listas de alumnos, optativas seleccionadas, itinerarios, grupos, tutorías, etc. etc. En este principio de curso epatante dudo que se conozcan los itinerarios que aún no están decididos, dudo que los alumnos puedan haber decidido las asignaturas optativas que aún no conocen, dudo que los cupos estén claros si algunas asignaturas no conocían su número de horas, dudo de demasiadas cosas y me preocupan los pobres equipos directivos por el desbarajuste y la locura de este comienzo de curso. Especial recuerdo para los compañeros novatos a los que siempre miraba sus ojos mientras se leía el acta y notaba su nerviosismo y ansiedad. Es fundamental este claustro para la buena marcha del nuevo curso. Permitidme mi atrevimiento al dar algún consejo fruto de la experiencia. Se van a fijar los criterios para la aprobación de horarios. En mi opinión la pauta que deben seguir dichos horarios es «la máxima igualdad posible». A veces ocasiona más problemas un horario superbueno que muchos malos. Lo ideal es que todos sean perfectos, pero, como esto es imposible, lo mejor es que todos sean parecidos. Pobre del director al que le salen maravillosos los horarios de sus amigos porque le espera un curso muy conflictivo. Otro tanto ocurre en el reparto de trabajo en los departamentos. El jefe de seminario debe luchar por la igualdad y el equilibrio en el reparto porque, de no ser así, será muy difícil la convivencia en el departamento a lo largo del curso. Siempre es mejor el consenso que la rueda. Bastantes problemas os vais a encontrar para hacer las nuevas programaciones que aún están en barbecho o para decidir si un alumno con todas las asignaturas suspensas puede promocionar. Haced piña entre vosotros y no os peleéis por una hora del horario. Os enfrentáis a la vuelta al cole más epatante y llena de sorpresas. Espero que seáis capaces de superar esta prueba. Estaremos atentos a vuestras soluciones. Aseguraos de que el timbre funciona para que todo siga su curso. ¡Sería terrible el caos si tampoco suena el timbre!
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