Apenas unas semanas después, la covid-19 hizo que todo se detuviera; también, ni que decir tiene, las reuniones de la Mesa. Pero, cuando fue posible retomarlas, tampoco se dieron prisa… mientras la espera por las anheladas inversiones –que no terminan de materializarse– se ha ido haciendo cada vez más dura.
Volvió a reunirse el miércoles pasado –esta vez de forma telemática–, tras casi cuatro meses… sin resultados concretos. Y buena parte de las esperanzas que muchos leoneses habían depositado en ella se van ya desvaneciendo…
Sí ha quedado claro que se ha establecido un horizonte a diez años vista para que León se recupere de la situación agonizante en la que se encuentra. ¡Diez años! Mucho me parece –qué quieres que te diga– cuando, precisamente, el tiempo corre en contra de esta tierra tan necesitada de inversiones que no deja de perder población…
Insisto una vez más en que la solución a buena parte de nuestros problemas –y aún no hemos empezado a hablar de nuestra cultura, de nuestra identidad–, pasa por romper el actual marco autonómico y que León se constituya en autonomía y pueda decidir sobre su futuro. Lo dejan bien claro los informes realizados respectivamente por ‘Proyecto León’ –ya lo comentamos hace un par de meses– y por ‘Iniciativa Autonómica Leonesa’ –todavía no hemos tenido ocasión de hablar aquí de él, pero seguro que lo habrás visto en los medios–, por poner un par de ejemplos recientes. Formar parte de Castilla y León –de eso no hay duda; a las pruebas me remito– nos está dando la puntilla…
Añadir La Nueva Crónica como fuente preferida de Google de forma gratuita
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.